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Vadear por
lo seguro
"Vadear es el medio más común
de convertir un pescador de mosca seca en un pescador de mosca
mojado."
Henry Beard y Roy McKie.
Vadear es cruzar un río a pie y por extensión, para nosotros los
pescadores, es también caminar por su
lecho.
La práctica del vadeo nos permite desplazarnos por el río y
elegir nuestra ubicación para que sea la
mas favorable respecto del pez u orilla que intentamos pescar.
Es importante conocer cual es la manera mas segura de vadear,
para poder llegar a donde queremos,
evitando dificultades innecesarias.
La seguridad comienza por el equipo adecuado: waders, botines de
vadeo, cinturón y bastón. Y además,
prudencia y sentido común, que no están a la venta en los
comercios, sino que se adquieren a través de
la experiencia propia o transmitida por otros, que es lo que
estoy procurando hacer con esta nota.
EL EQUIPO
El wader nos permite vadear sin
mojarnos. Si hace calor y no le importa mojarse, no lo use. Sin
embargo, siempre use botines.
El wader debe ser del tamaño que nos calce correctamente y no
nos restrinja movimientos amplios, que pueden ser necesarios en
medio de un cruce. Si no podemos acuclillarnos con comodidad o
levantar una pierna sobre una roca, no tenemos la libertad de
movimientos que nos hace falta. Los waders hechos de neoprene
son ajustados pero elásticos, aíslan del frío y tienen
flotabilidad positiva.
Tómelos en cuenta en el momento de comprar un par extra o
reemplazar los que actualmente tiene en uso
Un cinturón impedirá que los waders se le llenen de agua en caso
de una caída. Un chaleco inflable es un buena medida de
seguridad aun para los buenos nadadores, ya que el shock por
inmersión en agua muy fría puede ser paralizante y el chaleco
nos mantendrá a flote. Lo mas importante es usar un buen par de
botines de vadeo con suela de fieltro.
Esto es una necesidad en los ríos en que pescamos truchas, que
en su casi totalidad tienen en su lecho piedras redondeadas
sueltas (a estos ríos o tramo de río se los llama freestone) y
con algunas algas adheridas. El plástico, la goma o el cuero que
se usan como suela en el calzado común patinan sobre estas
piedras mojadas, mientras que el fieltro se afirma y nos permite
caminar con seguridad. En caso de necesidad también pueden
usarse suela de cáñamo o alfombra (tapizmel) pegados con cemento
de contacto, pero son mucho menos durables. El mejor fieltro es
el sintético, con los que vienen equipados los botines que
compramos en los negocios especializados y que también se vende
como repuesto. Este fieltro tiene una vida útil determinada por
el desgaste y también porque se compacta con el polvo adquirido
por el uso sobre terreno seco y el peso del usuario, perdiendo
así parte de su característica principal de afirmarse sobre la
piedra mojada. Conviene cambiarlo cada dos o tres temporadas,
dependiendo del tamaño del pescador y de cuanto camine.
Si las piedras sobre las que caminamos son muy pulidas, o si la
población de algas es muy abundante, puede ser necesario el uso
de suelas de fieltro con clavos o sandalias con perfiles de
aluminio, pero esto se da en muy escasas situaciones en nuestro
país.
Es importante tomar en cuenta que los botines correctamente
ajustados nos protegen pies y tobillos de golpes y torceduras,
es decir que nos dan seguridad y comodidad. Por esta razón
descartamos los waders con bota, que son cómodos para breves
caminatas y para fondos de arena como los que hay en los lagos,
pero no son adecuados para caminar entre las piedras de los
ríos.
El bastón de vadeo es un articulo de gran valor que no es
utilizado en la medida que se merece. El bastón de vadeo nos
permite contar con tercer punto de apoyo: es como tener una
pierna extra.
Coloque el bastón aguas arriba y afirmase en el al avanzar; esto
ofrece dos puntos de sustento aun con un pie buscando ubicación
entre las piedras del fondo.
Si la fuerza de la corriente lo hiciera resbalar, podrá
rápidamente ganar un nuevo punto de apoyo con el bastón y
recuperar la estabilidad; pero si ha colocado el bastón aguas
abajo, su cuerpo pivotara sobre el bastón, y UD. perderá el
equilibrio...y ganara una mojadura.
Encontrara útil contar con un bastón cuando el río que intenta
pescar tiene piedras grandes en su lecho, o muchas algas, o
mucha pendiente con corrientes fuertes, o pozos que hay que ir
tanteando al avanzar, o vados dificultosos. O sea casi siempre.
En los negocios hay pocos bastones que valgan la pena. Un bastón
debe ser fuerte y suficientemente alto, ya que en medio de un
cruce, metido en el agua hasta la cintura y tratando de
conservar el equilibrio uno no puede agacharse para buscar
apoyo.
Mido 1,76 m. y uso un bastón de 1,40 m. hecho de caña coligüe y
con regatón de bronce cargado con plomo para que llegue al fondo
más rápidamente. Algunos encuentran que un viejo bastón de ski
también resulta útil.
En caso de necesidad cualquier bastón es mejor que nada: una
caña cortada al paso sirve como bastón de emergencia; recuerde
sin embargo que no deben cortarse cañas dentro de los Parques
Nacionales.
El bastón debe tener Un trozo de cuerda que permita sujetarlo al
chaleco y dejarlo derivando aguas abajo mientras UD. pesca, ya
que necesitará usar de ambas manos para este menester. Ya sea
comprado, hecho por UD. mismo, prestado, o cortado de Un
cañaveral al lado del río, pruébelo antes de usarlo para vadear,
cargándole todo el peso del cuerpo, porque puede necesitar
hacerlo mas tarde a mitad de un cruce en un momento en que de el
dependa su estabilidad, y es mejor enterarse antes si puede o no
confiar en ese bastón. Algo mas sobre el bastón: hay que
recordar que el sonido se trasmite por el agua con una
eficiencia cuatro veces mayor que por el aire, por lo que cada
vez que el bastón golpea el fondo estamos alertando a los peces
de nuestra presencia. Avancemos con cuidado y sigilo y tendremos
mejor éxito.
ELEGIR EL LUGAR
Lo primero es observar el río para decidir por donde intentar el
vadeo. El cauce del río no es homogéneo como lo sería una
canaleta de desagüe. Por el contrario, es una sucesión despareja
de desniveles que el tiempo y las crecidas han ido trasformando
en correderas y pozones a través de la acumulación de material.
El río nos ofrece permanentemente variaciones de ancho y
profundidad, así como cambios en la textura y conformación del
fondo y la velocidad de la corriente. Esto hace que debamos
elegir con atención el lugar por donde vadear, planificando el
cruce con anticipación y cuidado.
Mi costumbre es caminar aguas arriba y luego volver pescando.
Así puedo apreciar previamente el río y planificar los cruces en
los lugares que me parecen mas convenientes y seguros. Siempre
prefiero retroceder quinientos metros o pasar por alto algún
lugar interesante antes que vadear por un sitio riesgoso.
Es recomendable cruzar por vados conocidos y tomar buena nota de
la altura del agua y la velocidad de la corriente, que pueden
alterar la vadeabilidad (se dirá así?) en ese lugar en
particular. Cuando uno pesca ríos que no conoce íntimamente, es
conveniente contar con el auxilio de un guía o un conocedor que
podrá enseñarnos cruces o lugares nuevos para nosotros.
Sea prudente. Recuerdo una escena de la película "Nada es para
siempre", cuyo argumento esta referido a la pesca con mosca, y
que seguramente muchos han disfrutado y los que no, pueden
encontrarla en nuestra videoteca. Uno de los protagonistas -Brad
Pitt-, el muchachito, habiendo clavado una gran trucha no vacila
en seguirla aguas abajo, dejándose llevar por la corriente caña
en mano a través de los rápidos, agua blanca y grandes rocas del
Blackfoot, de donde luego emerge sin haber perdido la sonrisa ni
el sombrero, para finalmente sacar la trucha que, repito, es
grande y ojalá me tocara a mi sacar una como esa cada temporada.
Pasa esto ante la vista de su hermano y su padre, este último
ministro protestante y supuestamente una persona de buen juicio,
quienes lo felicitan arrobados y lo reconocen como gran
pescador, en vez de reprocharle esta demostración de
imprudencia, temeridad y desconsideración por la propia vida. La
que poco después va a perder por tener actitudes similares en
una mesa de juego donde los que están sentados son tiburones de
verdad. Pero bueno, estas cosas solo pasan en las películas y me
sirven como ejemplo para mostrar lo que no hay que hacer en la
realidad.
Prefiera vadear donde el río es mas ancho, lo que indica que la
corriente es menos intensa y la profundidad menor. Esta
situación suele encontrarse aguas abajo de un pozón y antes de
una corredera, que indica un desnivel. Observe la superficie del
agua. En ella se marcará cualquier obstáculo sumergido como
piedras grandes o troncos hundidos. Una superficie lisa indica
fondo parejo y corriente constante. Imagine que podrá tener
algún inconveniente durante el cruce y busque una "salida de
emergencia". Esta debe estar aguas abajo, para no tener que
esforzarse avanzando contra la fuerza de la corriente. Si el
cruce se pone difícil por encontrar corrientes veloces o mayor
profundidad que la prevista, no dude en retroceder e intentar
cruzar por un vado mejor.
LA TÉCNICA
Cruce la corriente en forma perpendicular o algo aguas abajo.
Comience despacio, moviendo primero el pie que esta aguas
arriba, avanzándolo como medio paso. Es su pie de avance,
mientras que el que queda aguas abajo es su pie de anclaje. El
pie de avance apunta en la dirección de avance y algo aguas
arriba, mientras el de anclaje se apoya, formando con el primero
un ángulo de 45 grados. De esta manera se obtiene una buena
sustentación.
Cuando el pie de avance encuentre un buen apoyo,
transfiera
el peso de cuerpo y avance el pie de anclaje la misma distancia
de medio paso. El de anclaje no debe superar al de avance o se
perderá la estabilidad. De esta forma ambos pies brindan
sustento, y estamos cortando la corriente con la pierna de
avance. Si en algún momento debe darse vuelta, por ejemplo para
retroceder, hágalo de cara a la corriente. Es la mejor posición
para recuperar el equilibrio en caso de perderlo. Todo esto se
hace mas fácil usando un bastón, que al damos un tercer punto de
apoyo nos amplia mucho la base de sustentación, por lo que lo
recomiendo nuevamente.
CRUZAR DE A DOS
Vadear en equipo es una manera muy segura de cruzar un río. Tal
vez dos cabezas piensen mejor que una, pero seguramente cuatro
piernas son mejores que dos. Si tiene a mano un compañero de
pesca propóngale la formación de una sociedad cuadrúpeda
transitoria, para encarar cruces difíciles. El mas fuerte,
pesado o experimentado ira aguas arriba, cortando la corriente y
dirigiendo el cruce. Si hay un bastón debe ser este quien lo
use. El segundo, quien hará de anclaje, deberá coordinar su
avance con el primero, manteniendo siempre tres pies apoyados
entre ambos. Los vadeadores se sujetaran y apoyaran firmemente
por el brazo, hasta terminar el cruce. A este equipo puede
sumarse un tercer pescador pero la coordinación se vuelve más
difícil y requerirá mayor atención. Es bueno tener en cuenta
esta técnica porque es la mas adecuada para ayudar a cruzar a
mujeres o niños.
No es siempre necesario vadear. Es más, a veces es
desaconsejable o sencillamente no es posible, cuando el río es
grande y viene crecido. Cuando no podemos vadear debemos pensar
que el río tiene dos orillas y que algo así como la mitad de las
veces ya estamos de hecho ubicados en la orilla favorable. Solo
deberemos pasar por alto algunos tramos y caminar más, sacando
provecho de las oportunidades que vamos encontrando. A principio
de temporada, con aguas altas, el vadeo se dificulta y además
puede ser inconveniente, ya que los peces se ubican cerca de las
orillas y lo aconsejable es pescar la propia orilla y no
intentar un cruce improductivo.
Camine los ríos con cuidado y respeto, evitando golpear las
piedras del fondo y dando así aviso a las truchas de la
presencia de predadores (nosotros, gordo) en la proximidad.
Recordemos también que removiendo el fondo estamos produciendo
lo que los biólogos llaman "deriva catastrófica", es decir
desprendiendo ninfas por causas no naturales. A propósito, en
algunos ríos de Inglaterra no esta permitido vadear ni pisar el
lecho por el eventual daño que esto produce a la población de
insectos residentes.
SI SE CAE
Al vadear esta siempre la
posibilidad de perder pie y caer al agua. Si esto le ocurre, una
vez recuperado el equilibrio y completado el cruce, deberá
cambiarse la ropa mojada o secar la que tiene
puesta. Quítesela, retuérzala y séquela al sol. Esto es
importante para no enfriarse y pescarse una gripe. Si ese día
llueve y hace frío, bueno, UD. no ha elegido el mejor momento
para irse al agua.
Deje de pescar y busque rápidamente abrigo y ropa seca.
Si a pesar de todas las precauciones UD. cae y además es llevado
por la corriente, trate de no entrar en pánico. Si los waders se
le llenan de agua, recuerde que el agua dentro de 10S waders
pesa lo mismo que la que esta afuera, mientras UD. este dentro
del agua.
Además, la creencia de que el aire atrapado en los waders hará
que los pies queden fuera del agua forzando Su cabeza hacia
abajo y ahogándolo es falsa e irrazonable. Si esta en agua
profunda y con corriente suave, trate de impulsarse con loS
brazos hacia la oril1a (Ud. sabe donde dirigirse por que ya lo
ha previsto antes de iniciar el cruce). Poco es lo que podrá
ayudarse con las piernas porque los waders le dificultaran la
patada. No pierda energía tratando de mantener una posición
vertical buscando hacer pie, esto es muy difícil y extenuante
con los waders puestos; póngase de costado y nade con los brazos
el estilo pecho, over o "perrito" hasta llegar a una profundidad
menor.
Si se lo lleva una corriente más rápida, póngase de espalda,
doble las rodillas y apunte los pies aguas abajo, para que sean
ellos y no su cabeza lo que se encuentre primero con las rocas,
si las hubiera. Con los brazos también, diríjase hacia la zona
baja mas próxima. Concéntrese en salir del agua lo antes posible
y no en salvar la caña. Después podrá buscarla o comprarse una
nueva.
La seguridad en el vadeo incluye no vadear de noche, ya que la
dificultad aumenta con la oscuridad. No vadee de noche
salvo en caso de emergencia.
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