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Bella
Vista, Buenos Aires, Argentina.
A
media mañana transito despacio las anchas aceras del antiguo
barrio
sus
frondosos árboles despliegan su sombra sobre casonas de
tiempos lejanos
detrás de ligustros, en sus amplios parques
se huele el aroma de trébol cortado.
Un
portón de rejas se encuentra entreabierto invitando a todos a
entrar en la casa
la esbelta silueta, la sonrisa franca, los
brazos abiertos salen a mi encuentro
es Angus, mi amigo, un
gran anfitrión que todos los meses invita al evento.
Y
los tipos llegan de distintos lados, se acercan, saludan, se
encuentran
unos en familia otros con amigos, con ganas sin
duda, disfrutar el día
y
en sus manos traen sus cañas, mochilas, sus cosas de atado,
un vino.
Un
extraño rito que siempre reúne, veintena de amigos con códigos
propios
que acuden gustosos a estas reuniones
en donde se encuentran en un amplio espectro
novatos,
maestros, algunas figuras, personajes todos
se
habla, se escucha, se enseña, se aprende desde la experiencia
de cada salida.
Con
sus chiches nuevos, sus hallazgos viejos, sus técnicas
propias las dudas, los vicios
comparten
sus cañas, proyectan paseos, discuten caminos, planean
encuentros.

Blanca
y larga mesa a todos convoca, patio de ladrillos, bajo la
glorieta
unos que cocinan, con vaso en la mano, desde la
parrilla, chorizos, lomitos
mientras otros sirven con
atento modo, ensaladas, carne, gaseosas y vino
café con
canela, con crema batida, gotitas de whisky, el cálido
brindis.
Transcurre
la tarde, la mesa de atado, la morsa, los pelos, las plumas,
colores
y esos hombres grandes con sus duras manos, nos
muestran su arte
enhebrando anzuelos, los llenan de
brillos
que loco y sensible todos estos tipos, amantes
de truchas, dorados, paisajes lejanos de lagos y ríos.
En
la sombra fresca de palmera amiga, otros mientras tanto, sus líneas
estiran.
Las cañas al viento en mágico vuelo, el loop bien
cerrado, la presentación certera
y en el tippet corto, roja
la lanita en el pasto yace, atenta mirada
mientras imaginan
el
pool de los sueños, en el lindo pocket bajo aquellas plantas,
junto a la capilla.
Todo
se hace ameno, los mates convocan al místico banco del jardín
florido
las cañas reposan en el grueso tronco del árbol añoso
y entonces la charla del junco famoso, uniones de plata,
corcho de alcornoque
la fibra de vidrio, grafito,
los reeles, las líneas, los bajos, acciones y largos

Dentro
de la casa, cuadros y sombreros, colección de cosas, épocas
pasadas
desde la ventana, la noche cerrada, silencio
profundo y entonces las fotos
desde el paño blanco proyectan
paisajes de inmensos esteros,
renombrados lodges, aventuras
locas desde el amazonas exótico marco de pescas famosas.
Las
pizzas, las bromas, la risa el cálido abrazo, nos vemos, te
llamo
ya
parten los autos, la sonrisa plena, que bueno que estuvo
que
caño esa vara, que buena esa mosca, que lindo momento
revelemos las fotos de este gran
evento
mañana en la lista,
a todos les cuento.....
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