Flyfishing-Argentina.com                                                Galería de relatos, cuentos y poesía
El viejo y el río

Principal  Ríos y lagos  Moscas   Galería   Rincón cultural   Entomología   Técnicas   Ecología   Libros   Consejos  Notas

Fotos

Futuros Mosqueritos

Humor

Relatos, cuentos, poesías

Rincón Cultural

 





 

Sus pies cansados acarician el sendero que él mismo dibujó desde la cabaña al río, con un sombrero lleno de moscas, un bastón en una mano y una vieja caña de bambú en la otra, casi tan torcida como su espalda, pero con tanta historia compartida. 

Conoce tanto el paisaje que lo disfruta paso a paso sin necesidad de
levantar la vista; el sonido cada vez más fuerte del correr del agua parece que lo llamara a disfrutar de sus encantos y él sigue su lento andar, sin pausas, transita el campo con su cuerpo y el tiempo con el alma. 

Cuando llega a la orilla de su tan amado río, su figura cambia, se ve más
erguido, su pecho hinchado por un gran suspiro le levanta los hombros y una brisa cambia la expresión de su cara, si hasta parece que toda esa vida que lo rodea se le mete por los poros. 

Se sienta sobre una gran roca y observa todo, está quieto, solo sus ojos se mueven buscando el origen de cada ruido y por dentro.... por dentro una revolución de recuerdos le hacen bailar el alma, eclosiones, truchas, piques y luchas. 

El sol cae tras los árboles, mira su caña de reojo con un gesto de ¿te acordás ?. Sobre la otra orilla, y debajo de unas ramas una pequeña trucha se hacía una panzada, él la observó por unos largos minutos y luego, sacándose el sombrero adornado de moscas, eligió una con mucho cuidado y asintió con la cabeza como diciendo - ésta es la que anda. 

Y siguió mirando el agua, aquella trucha, la eclosión, los piques y las luchas, sintiendo todo y haciendo nada. 

El sol ya se perdió tras los árboles, volvió a prender la mosca en su sombrero, justo donde estaba, al lado de la misma y en el mismo agujero; se lo puso bien calzado, hasta la marca, tomó su bastón, su vieja caña de bambú, tan torcida como su espalda, que todos los días usa y hace tiempo que no arma y emprendió el viaje de regreso a la cabaña. 

Con más vida, con más fuerza, con más ganas porque acaba de pasar otra deliciosa tarde de pesca y ya piensa en la de mañana.

                                                    Flyheart
hartfly@hotmail.com

 
Principal  Ríos y lagos  Moscas   Galería   Rincón cultural   Entomología   Técnicas   Ecología   Libros   Consejos  Notas

© 2000 - 2001 Dralion S.A.