Seré
tu paisaje, en cada mañana,
seré tu fuente potable de agua,
seré en el día, tu lago cristalino,
seré en la noche, tu sueño divino.
Daré vida nueva
en cada primavera,
con flores y verde, regaré la tierra,
rodeando mi orilla cerros eternos,
seré el contraste de las nieves de invierno.
Seré de tu hijo
su primer paseo,
su primera sonrisa, sus primeros pasos,
y la inspiración de su primer, te quiero.
Seré el paraíso
que ganaste viviendo,
y en los días que te sientas triste,
seré sin pedirlo, tu fuerza y tu aliento.