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Adiós a un grande
Hace pocos días falleció a orillas del río Malleo en Junín de los
Andes un grande de la pesca con mosca en la Argentina: Ginés Gomariz.
Confieso que al ponerle el
título a esta nota pensé en que quizás muchos no estén de acuerdo con el
mismo, sin embargo me decidí al escuchar lo que me dijera un amigo al comentar la noticia: "Gines
fue muy discutido, como todo grande".
Comerciante de artículos de
pesca en sus comienzos, guía y autor de varios libros sobre pesca
con mosca (algunos comentados en nuestra sección "libros de pesca", apasionado
y poseedor de una fuerte personalidad.
Invité a escribir sobre Gines
a alguien que compartió con El su último tiempo de residencia en Buenos Aires,
probablemente su último discípulo.
Muchas gracias por invitarme a
escribir algo sobre
Ginés, un grande de la pesca con mosca, una personalidad difícil, pero
indiscutible en el tema pesca dado la enorme experiencia que tenía y la pasión
por este deporte al cual dedicó su vida.
Lamentablemente solo tuve oportunidad de conocerlo en su ultima época en Junín
y compartir en el río sus secretos, los que se aprenden en forma práctica
caminando juntos con el agua a la cintura y la vista atenta a todo.
Sus gustos
fueron excluyentes, bambú, solo pescar en ríos, solo línea de flote y de su
desordenada caja de moscas entre secas clásicas sin alas su ninfa predilecta,
la jabalí, era la que siempre alguna buena captura lograba.
Siempre
recuerdo una frase cuando se refería a los demás pescadores, "no las saben
sacar..." me sonaba despectiva pero luego de un tiempo entendí que venía de
alguien que con tanta experiencia había visto pescar a mucha gente.
Trabajaba
mucho en sus lideres atados con raiglón y con respecto a sus gustos sobre su
marca y color de línea de flote era también terminante, supreme 2 ivory, lo
había probado todo y era lógico que no aceptara cambiar.
En sus
últimos años pasó un tiempo corto en Chascomús en una cabaña frente de la
laguna y luego vino a la casa de sus padres en Mataderos, en donde en el café
frente a su departamento pasaba todo el tiempo y en donde teníamos oportunidad
semanalmente de charlar de todo, naturalmente Junín y la pesca con mosca eran
siempre los temas.
Tenía
pensado vender todo y regresar a Junín a pasar sus últimos días y quiso el
destino que se cumpliera su deseo, morir en el río y pescando.
Le
doy el adiós a un amigo y un gran pescador del cual siempre llevaré su
recuerdo en cada jornada de pesca futura, con la alegría de saber que logró
darle un epílogo feliz a su vida.
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