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Cuando en la década de los 60 Swisher
y Richards investigaron y descubrieron que los principales gatillos
para hacer que una trucha tome nuestro engaño eran las alas en
primer lugar y el cuerpo en segundo, crearon las primeras
imitaciones conocidas como no hackle, al no utilizar este componente
que hasta ese momento era infaltable en cualquier modelo de mosca
seca.
El modelo que presentamos aquí es
fruto de sus investigaciones y razonamientos. El cuerpo flota en la
película de la superficie y las alas al estar atadas afuera y por
encima del cuerpo son perfectamente visibles sin la obstrucción del
hackle. El cuerpo debe ser fino. Es un modelo verdaderamente realista y representante de una
teoría a la cual muchos pescadores con mosca suscriben.
Esta versión ha sido extraida del
libro "Tying the dry Fly" de Randall Kauffman.
Para ver la secuencia de atado
presione aquí.
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