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Es un
miércoles soleado de invierno, suena el teléfono de la oficina ..
aparentemente una de las tantas llamadas habituales ....
Gino -
Hola Sumo, ¿tienes tiempo para escaparnos un rato a pescar?,
estoy medio pasado del laburo, quiero borrarme un rato.
Sumo -
Es fin de mes y tengo poco que hacer, ¿a que hora salimos?
Gino -
¿Qué te parece salir a las 3 de la tarde?, vamos al campo
de Feliciano, a pinchar pejerreyes y dientudos al laguito.
Sumo -
De película, ya estoy pronto.
Son las 15 y 30 hs., hace 15 minutos que
salimos. Estamos al borde del lago artificial, unas altas y verdes lomas
nos rodean, frenando el suave viento que sopla desde el cercano mar y
dejando planchado el pequeño espejo de 5 hás..
Sumo -
¿Qué moscas usamos, Gino?
Gino -
Yo estoy poniendo, un streamer en anzuelo 8, con cuerpo de
cristal chenille plateado, ala de marabou blanca y fibras de pavo real
por encima, lastrada con ojitos de cadena. El blanco siempre me ha dado
resultado con estos pejerreyes.
Sumo -
Yo voy a probar el “scud” de Broni, es todo negro, vamos
a ver que pasa.
Las líneas empezaron su vaivén, el
silbido se mezclaba con los gritos de los teros. La tropilla nos miraba
curiosa, una nutria nadaba tranquilamente a distancia segura.
A los pocos minutos una línea se tensa y
en su extremo salta un pequeño pejerrey.
Sumo -
Voy, voy, aguántalo que saco la foto.
Gino -
Rápido así lo suelto, ¿viste que lindo pelean?
Hasta las 17 hs., salieron y fueron
devueltos varios pejerreyes, las moscas preferidas fueron las blancas,
pequeñas woolly buggers y streamers inventados. El scud negro también
pinchó. Los líderes de 3 mts. arrastraban la mosca por el fondo con
pequeños saltitos y la punta de la línea de flote indicaba los rápidos
piques.
Gino
- Viste que dientudos
Sumo.
Sumo -
Espectaculares, muerden lo que venga.
El sol se esconde en el horizonte, no
corre la más mínima brisa, la superficie del agua es un espejo, la
naturaleza se muestra a pleno, pero ya el frío se hace sentir.
Fue una buena tarde y a solo unos pocos
minutos de casa.
NdelaR: Gino y
Sumo viven en Rocha, en la hermana República del Uruguay y son
defensores a ultranza de la ecología, el turismo, los peces y de la
amistad.
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