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Moscas Secas
Atractoras, una intención...
A raíz de una interesante nota publicada en el Boletín Mosquero por nuestro
consocio Hugo Nochteff titulada “Secas, una aclaración y una perplejidad”
despertó mi curiosidad su solicitud en espera de una charla de atractors. De
tal forma que al ser invitado a dar una charla en la AAPM elegí el tema
“Moscas Secas Atractoras” para manifestar mi punto de vista al respecto.
Espero, a través de esa charla y esta nota, satisfacer en lo posible y en
alguna medida los interrogantes planteados por Hugo. Quisiera compartir con
Uds. los conceptos que discutimos aquella noche sobre el tema de las
clasificaciones que hacemos de las moscas secas y en particular de los mal
llamados atractors.
Difícil resulta tener una visión clara respecto a las clasificaciones para
dividir a las moscas que utilizamos corrientemente, de hecho parece común que
pensemos al abrir nuestras cajas que pattern será el más apropiado para luego
emplearlo desde nuestro punto de vista. Leemos el agua y según la anatomía del
rió colocamos un atractor o una mosca imitadora, si es un pool, un run o un
riffle. Me animo a decir que esta forma nuestra de haber mal interpretado
estos conceptos es muy estructurada y hasta categórica. La pesca con mosca ha
tenido un desarrollo documentado poco más que envidiable, una enriquecedora
historia que nos permite valorar las cosas del pasado lleno de creación,
ingenio y esperanza. El empleo y método de mosca seca ha sido desde los
comienzos tema de incesantes y minuciosos escritos desde Dame Juliana Berners,
Cotton, pasando por Halford, Martson, Fraser, La Brache, Gill, Wulff, Marinaro,
y otros.
Me he preguntado por años por
qué encasillamos a los diferentes patterns de esta forma? A primera vista
parece una pregunta sin sentido pero pensándolo en profundidad no lo es.
Cuántas veces los pescadores pensamos en verdad cómo la trucha verá una de
nuestras moscas, cómo la interpretará? Datus Proper escribió “What the trout
say?” y qué dice la trucha? Parece una idea descabellada intentar pensar cómo
interpretará la trucha nuestras moscas, tal vez no lo sea y estemos en el
camino correcto?. Esta práctica puede ser muy interesante, reveladora y
didáctica. Al fin y al cabo un pescador con mosca nunca desecha la cortesía de
un nuevo desafío, una visión resignada de nosotros no sería prudente. Esto les
puede parecer una frase humanista y quizás lo sea pero teniendo en cuenta que
“pocos hombres pueden ser felices si no odian a algún otro hombre”, dijo
Bernard Russel, lo que diferencia al humano de los animales es que -paradoja-
los humanos no son humanistas y, más allá de todo aquello de ser la “Corona de
la Creación”, nos la pasamos todo el tiempo buscando ser destronados,
abdicados, guillotinados, depuestos. En materia de léxico, sé que algunos se
sienten molestos por la utilización que otros hacen de expresiones inglesas.
Por tales motivos se han traducido y hasta inventado palabras tan solemnes y
pomposas como “atractoras, impresionistas, imitadoras etc”. Si alguien me
propusiera llamarlas “moscas secas a secas” aceptaría con gusto, pero sé que
es imposible que la idea prospere.
Cierto es que con el correr de los años los pescadores han formado grupos de
moscas que funcionan bien en diferentes situaciones. Muchas de ellas se
parecen a insectos reales y podemos demostrar su efectividad debido a esta
característica. Al mismo tiempo existe otra categoría de moscas que no imitan
nada, no se parecen en nada a los insectos reales y que en ciertos momentos y
de acuerdo como se las pesque son notablemente más exitosas.
En general a los atractors se
los acusa de no imitar nada en particular y de pescar porque las truchas los
confunden con algo grande, voluminoso, siendo que imitan algo comestible para
las truchas sin que nosotros los sepamos.
Hay que tener cuidado con los
atractors porque a lo mejor no son tan atractors siendo que la trucha los toma
porque los reconoce como alimento que acostumbradamente ve pasar.
Los catalogamos por el simple
hecho de ubicarlos en algún lugar, los separamos para un orden de pensamiento,
pero lo que las truchas dicen...
Un atractor es una mosca
fácil de ver para el pez como para el pescador, una mosca más sencilla de
pescar porque es más voluminosa que nos permite pescar cómodamente en aguas
complicadas, correntosas; que se ve bien a distancia, que flota mejor. Tengan
en cuenta que la mayoría de las moscas que pescan en aguas rápidas se las
llama atractors, es decir que es más un estilo de mosca para un determinado
tipo de aguas que fue diseñada no como atractor sino para cumplir una función
específica.
Con seguridad entiendo que cuando Lee Wulff creó la Royal Wulff no pensó en un
atractor, diseño el pattern con calf para el ala porque el material es fuerte
y duradero además se veía muy bien en las agitadas corrientes de los ríos de
estado de New York.
Cualquier mosca puede ser un
atractor en determinado momento, no hay que encasillarlos y pensar que un
atractor es siempre una mosca grande y peluda.
Podemos usar cualquier mosca
como atractor cuando las truchas no están subiendo y de hecho van a subir a
tomarla y, esto no cataloga a una adams como atractora. Vale decir que si
peinamos un run con una adams funcionará perfectamente. En realidad cualquier
mosca seca podrá funcionar como atractor cuando no hay una eclosión o cuando
las truchas no están subiendo.
Muchos pescadores tienen una
idea equivocada que en condiciones donde las truchas no están subiendo peinan
con un atractor y suben, si peinan con una mosca común no lo hacen, esto no es
así
“Un atractor es la intención de una mosca en el agua”.
Cualquier mosca que esté
pescando el agua cumple con la función de atraer a la trucha.
Como punta de lanza yo podría
comenzar pescando un run con una mosca de determinado tamaño porque en el
pasado ha funcionado bien, si funciona continúo así, de no ser así no tiene
sentido seguir torturando el sector y hay que probar otras moscas. Muchas
veces ocurre que un runs rápidos las truchas se alimentan de insectos pequeños
y una mosca grande no funciona. Ocurre que hay moscas que son difíciles de
manejar en ciertos lugares como en un run rápido pero que pescan muy bien, en
este tipo de aguas una pequeña adams puede ser mortal aunque nosotros no
veamos la presencia de mayflies alados, pero las truchas la detectan
perfectamente. Creo que el pescador se encasilla en pescar ciertas moscas en
determinado tipo de aguas y esta cometiendo un error. Por eso digo que el
atractor es la intención de la mosca en el agua.
Muchas moscas han sido diseñadas más para cumplir una función que para agradar
al pez, tienen el hackle dispuesto de determinada forma para que floten mejor,
se utiliza un material específico para que duren más, para que sostengan mejor
al anzuelo, son más visibles.

Las truchas tienen
comportamientos diferentes independientemente del agua donde viven, las
truchas se mueven. Hay truchas que suben a moscas grandes otros suben a moscas
pequeñas porque se sienten más cómodas y están acostumbradas a comer
determinado alimento porque se sienten más seguras, a las truchas no les
gustan las sorpresas. Este tipo de comportamientos hay que conocerlos bien
porque forman parte del éxito.
Me ha ocurrido en muchas
ocasiones durante una eclosión de mayflies con las truchas aparentemente
selectivas no tomar ninguna imitación que yo ponía de acuerdo a color y tamaño
del insecto. Cambiar de pattern dos o tres veces y no tener respuesta alguna.
Al colocar uno de estos “mal llamados atractors” comenzaban a comerlos unos
tras otro. En principio pensé que la trucha lo había diferenciado del resto,
que lo había visto mejor como cuando estamos pescando en una eclosión muy
avanzada y la trucha esta comiendo en un pool y todos los insectos son de
colores neutros y nuestra mosca es igual a todo lo que está en el agua y pasa
desapercibido a la vista de la trucha. Pero no era así, lo que ocurría era que
la imitación que yo creía correcta no era buena, éstas moscas que
supuestamente no se parecen en nada a los naturales sí, y esto es porque tal
vez la trucha desde abajo busca los puntos de presión, de contacto por apoyar
mas cantidad de material en el agua lo que en otras moscas falla en este caso
los mal llamados atractors lo hacen muy bien.
Un ejemplo que resulta muy
gráfico es por ejemplo pescando en lagos no ver la presencia de truchas
alimentándose colocar una tarántula y suben a tomarla con decisión; también es
muy común ver a las truchas alimentarse de escarabajos verdes metalizados
habitantes de muchos lagos del sur, colocar un bomber y las truchas lo toman
perfectamente. Que yo sepa un bomber se parece nada más que a un bomber y
mucho menos a un escarabajo. Entonces, ¿qué tan atractors o qué tan
imitadores?

Las moscas desde abajo
He interpelado en todo tipo de lugares a mosqueros, siendo sincero los he
aburrido preguntando por qué, por qué y por qué?. Todavía suenan en mis oídos
muchas teorías algo rígidas y faltas de sustento lógico que cargan en sus
espaldas muchos pescadores, tales como: “una trucha puede rechazar una mosca
artificial por la cantidad de patas que ve pero no se incomoda por el anzuelo;
las truchas no ven los colores; que no ven a distancia; que su visión es muy
reducida del mundo exterior; que no comen en aguas turbias; que por ser el
agua donde vive la trucha muy cristalina las moscas se ven igual dentro que
fuera de ella” y tantas otras cosas que provocan aún más fracasos y
desconcierto.
Hasta aproximadamente mediados de la década de 1980 teníamos una idea acabada
de la ventana visual y una generalizada aceptación que los salmónidos poseían
visión de los colores.
En los últimos tiempos se han publicado esclarecedores e interesantes trabajos
-los que no dejan de asombrarme- sobre la visión y otras facultades
sensoriales que condicionan a estos fantásticos peces. A decir verdad estas
publicaciones estimularon mi curiosidad sobre los antecedentes evolutivos de
actos tan especializados como la percepción de la forma y el movimiento; el
color; la visión binocular; el campo visual y la interrelación con otros
sentidos tanto o más importantes que hacen a la conducta de los salmónidos.
Mis prácticas en el río eran
cada vez más acostumbradas respecto de cómo la trucha interpretaba mis moscas,
sus diferencias, tamaño, forma, color, lugares, etc., y estos ensayos fueron
concluyentes y esclarecedores cuando culminé probando diferentes moscas en una
pileta de natación y acepté sin rodeos que las moscas vistas desde abajo,
desde el mundo donde la trucha se desenvuelve -no vistas desde arriba o de
costado como lo hacemos siempre- se ven bastante diferentes a cuando están
fuera de ella.
Una Royal Gulff parece una ninfa haciendo su paso evolutivo a adulto, ese
cuerpo partido, oscuro y las alas blancas imitan muy bien a un emergente, de
aquí muy probablemente su efectividad en hatchs de mayflies en progreso.
Un bomber en tamaño # 8 al
ser traccionado aumenta su silueta a un tamaño por lo menos # 4 a causa del
movimiento.
Al patinar una spider en un
pool vemos a las truchas quedarse cortas o pasarse de largo para atraparla,
desde abajo se puede advertir una doble silueta y la trucha no sabe cuál es la
parte real a causa del movimiento.
Ocurre que los atractors en
general tienen abundante material, por ejemplo las Tarántulas, Humpys, Goddard
Caddis, Sofa Pillow Improved, etc., presentan muchos puntos de contacto,
puntos de presión y es por esta causa la efectividad de este tipo de moscas,
en realidad imitan de mejor manera que otros patterns un alimento.
“...en este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es cuestión del
color del cristal con que se mira...”
Estas moscas deben su
efectividad a tres características: tamaño, movimiento y color, de tal forma
que no es raro que una trucha salga a tomar una variant en tamaño # 10 que en
nada se parece a la eclosión que se presenta, la seca grande se ha
diferenciado del entorno, ha llamado la atención y la trucha después de todo
no puede resistir la tentación de abrir su boca a cada bocado que se pone a su
alcance, “pero tiene que verlo”.
En referencia al color es a
las otras dos características el de menor importancia. El color es algo
“cultural” por ende la trucha no sabe que es negro, amarillo o verde pero sí
los distingue claramente. En el mundo de la trucha existen infinidad de
colores y reflejos que está acostumbrada a ver. Lo importante es el
“contraste” porque la trucha para comer mira hacia arriba y contrasta contra
el cielo o mira hacia abajo y contrasta contra el fondo. En consecuencia Lo
que tenemos que hacer es adecuar el color de nuestras moscas respecto a la luz
ambiente y a las características del fondo para contrastar y lograr que las
vea.
Acerca de la selectividad
La selectividad ha sido siempre un tema polémico lleno de interrogantes y muy
confuso. Muchos autores desde distintos ángulos han tratado de develar este
dudoso fenómeno dando todo tipo de explicaciones y experiencias intentando
despejar dudas al respecto. Hago hincapié en la obra de Swisher y Richards
“The Selective Trout” en donde tratan el tema de forma minuciosa mostrando
diferentes patterns creados por ellos para pescar efectivamente ante truchas
selectivas, es más en un capítulo cuestionan las Torax Flies de Art Flick
-excelentes moscas- de no ser lo indicado para tan complejo problema.
Mi experiencia dice que las
truchas son selectivas a la presentación del pattern y no al pattern en si
mismo, es decir a la forma que nosotros pasamos la mosca. Recuerdo algunos
conceptos de una publicación de Art Lee donde dice que los devotos del
“matching the hatch” se la pasan cortando tippets, haciendo nudos, cambiando
patterns perdiendo así gran parte de la pesca, intentando poner la mosca
correcta, en el momento correcto y en el lugar correcto. Esta es una excelente
descripción de lo que no hay que hacer.
Hay que pescar con confianza que si pasamos bien la mosca tendremos éxito. En
los sectores de pesca y devolución nos encontramos con truchas muy selectivas,
generalmente no es por un problema natural sino es porque han sido pescadas
varias veces, de tal forma que en realidad se tornan selectivas a lo que
hacemos los pescadores, hacia el leader, hacia como navega la mosca atada al
tippet, no tanto al pattern sino a como se le presenta y a las cosas que
nosotros no podemos evitar.
La trucha se acostumbra a ver
el tippet y lo reconoce como un peligro y este es nuestro fin, indudablemente
está acostumbrada a lo que le hace daño. Cuando pesco siempre miro atentamente
como deriva mi mosca y como lo hacen los mayflies existiendo diferencias
notables. Los mayflies derivan con el tórax y cabeza hacia arriba a diferencia
de nuestras moscas que en muchas ocasiones lo hacen con la cola hacia arriba o
algo de costado, además las moscas son más pesadas. Es imposible que nuestras
moscas deriven a la misma velocidad que los insectos.
El pescador debe aprender a
combatir la selectividad hacia el propio pescador, no haciendo lo
acostumbrado, es decir cambiando las técnicas de pesca usuales, no torturando
los lugares con una misma mosca porque deja de ser efectiva. Entonces cuidado
con la selectividad hacia lo que los pescadores hacen. No tanto con las
truchas que se ponen selectivas para comer determinados insectos en
determinadas ocasiones porque esto ocurre en algunos momentos de la temporada
en que hay abundancia de insectos, pero si hacemos las cosas bien pescamos
perfectamente. Las truchas buscan límites cómodos para comer, por ejemplo
eligen la velocidad en la deriva o la posición de la mosca y es nuestro fin.
La trucha que es selectiva hacia lo que hacen los pescadores es la más difícil
de pescar.
Las Moscas
Si bien no me parece adecuado encuadrar las moscas según los lugares quisiera
comentarles sin ser categórico cuáles y cómo entiendo resultan muy eficientes
según mi experiencia.
En general el los pools me
gustan las Spiders y Variants que son moscas que pisan muy liviano. Las
Spiders son la efectividad del movimiento porque no tenemos prácticamente
mosca, trabaja sobre las puntas de los hackles rayando el agua. Las Variants
se mueven muy bien patinando sobre la cola y el hackle mostrando una silueta
muy atractiva, también son verdaderamente efectivas patinadas en correderas
lentas. Todo tipo de hormigas y tarántulas porque muestran una silueta bien
recortada y sólida. En pools y lagos a diferencia de sectores de aguas rápidas
hay que construirlas con poca densidad de material y algunas patas en tamaños
# 8 y # 10. En lagos he experimentado muy buenos resultados con Variants,
moscas grandes Españolas construidas con el ala principal de pato blanco,
hackle y cola de Gallo de la Sierra de León, bombers traccionados a tirones
regulares con la mano de la línea son excelentes, Brown Bomber, Green Machine,
Buck Bug Grizzly.
Pequeñas Royal Wulff,
Stimulators y Adams Irresistibles me gustan como moscas de uso generalista,
son muy efectivas en todo tipo de lugares del río, inclusive las utilizo con
muy buenos resultados en hacths de mayflies. Para pockets sin duda son
inmejorables las tarántulas tradicionales o de foam, es notable con la
vivacidad que se mueven girando con movimientos erráticos y por cierto como a
nosotros nos parecen un bicho evidentemente a las truchas también. Hay que
aumentar la densidad del material y la cantidad de hackle para que se
sostengan mejor en rápidas corrientes. Humpys y Goddard Caddis son moscas
multipropósito andan muy bien en riffles, correderas y en las entradas de los
pools.
Las Down Winged Dry Flies
representadas por la serie de las Trudes las prefiero en correderas lentas
sobre todo en lugares sombreados donde abunda la vegetación y por ende las
caddis. Cuando hay buena luz ambiente prefiero las Trudes tradicionales pero
para última hora hago una modificación con alas marrones y negras. La serie de
las Wulffs siempre han sido excelentes en aguas muy correntosas, White Wulff,
Royal Wulff, Grizzly Gulff las que utilizabamos mucho en lugares como el Río
Traful, pero con el tiempo las hemos ido sustituyendo por moscas de foam como
Chernobyls y Tarántulas. El foam tiene una cualidad indiscutible “flota más
elevado”, son moscas fáciles y rápidas de construir y prácticamente no es
necesario engrasarlas.
Bueno, después de tanta conversación y terminología compleja, espero no
haberlos aburrido, y que la forma poco habitual de ver a estas moscas que no
imitan nada en particular les sirva para renovar sus concepciones. De todo lo
dicho se desprende que sólo los pescadores lograremos obtener resultados
satisfactorios mediante una visión más amplia a la hora de observar y
catalogar las moscas que utilizamos, que incluya lo que nuestra experiencia
dice que “la trucha dice”..
Bibliografía
Marcelo Morales; Charlas, Distintas Publicaciones.
Julio Gilardi; Manual de Atado de Moscas, 1997.
Jhon Goddard; Jhon Goddard’s Trout Fishing Techniques, 1996.
Lee Wulff; Trout on a Fly, 1986.
Art Lee; Fishing Dry Flies for Trout on Rivers and Streams, 1982.
Art Flick;. New Streamside Guide to Naturls and their Imitations, 1969.
Doug Swisher and Carl Richards; The Selective Trout, 1965.
Leonard Wrihgt; Fishing the Dry Fly as a Living Insect, an Unortodox Method,
1972.
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