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Eran las 7:30 de la mañana y
acabábamos de pasar por Luján, mientras miraba desde la ventanilla del auto
como la lluvia torrencial castigaba los campos y la ruta y nos obligaba a
marchar cautelosamente, pensaba en todos los kilómetros que aún faltaban, como
estarían los 7 km. de tierra que había que recorrer para llegar a la laguna y
si el largo viaje y el riesgo de quedar empantanado valdrían la pena. A las 11
de la mañana no me quedaba la más mínima duda de que la decisión de continuar
y de atravesar esos kilómetros de tierra y barro habían sido de lo más
acertado.
Esta pequeña laguna ubicada
en la localidad de Bragado y que está casi enteramente dentro de la estancia
"El Abuelo", tiene una gran población de tarariras, de excelente tamaño y
combatividad. Es de aguas bastante cristalinas y la pesca con mosca y con
señuelos puede ser practicada sin mayores inconvenientes.
Por la mañana y pescando en
las proximidades del embarcadero, a no más de 50 metros de donde dejamos el
auto pudimos sacar siete buenas tarariras incluyendo varias que pasaron el
kilo de peso y una que superó los dos kilos, usamos y probamos moscas de todo
tipo. Hay mucha vegetación subacuática que dificulta el uso de moscas que
naveguen por debajo de la superficie, pero en algunos limpiones eran más
efectivas que los poppers y tucancitos.

Al promediar la mañana llegó
otro grupo de pescadores, tres de ellos pescaban en la modalidad de spinning y
uno con mosca, los que pescaban con señuelos obtuvieron más piezas, con dos
anzuelos triples se erran menos piques y la acción de algunos de esos
artificiales es evidentemente muy atrayente para las tarariras.

Luego de un excelente asado
nos embarcamos en los dos botes con que cuenta el establecimiento y nos
dirigimos a una pequeña isla que está casi en el centro de la laguna, desde
allí se puede acceder a muchos sectores de juncales que son ideales para el
desarrollo de estos peces y las capturas se sucedieron uno tras otro
durante toda la tarde.
La mayoría de los piques
ocurrían en aguas más profundas y casi siempre cerca de los juncales donde se
esconden y acechan a sus presas, las zonas bajas y de mucha vegetación no
rindieron de igual forma, eso quizás debido al fuerte viento que nos acompañó
durante todo el día y que hizo que tuviéramos que usar abrigo, algo impensado
promediando febrero, no obstante el agua estaba muy caliente y los peces
estaban por demás activos.

Algo para destacar es el
excelente servicio que ofrecen los dueños que incluye hacer el asado, papas
fritas y ensalada, el pan, los postres, el café y por la tarde buñuelos o tortas y
café/te o mate. Dentro del precio también está incluido el uso de los botes
que aunque no son buenos no presentan mayores dificultades para llevarnos los
cortos trayectos por los que son necesarios usarlos.
Estancia El Abuelo ruta 5 km.
220,500 y luego 7 km. de tierra hacia la izquierda.
Para mayor información pueden
llamar al Sr. Esteban Petegoli al (02346) 15553957 ó al (0242) 421926
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