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Mientras la gran mayoría de los mosqueros
esperamos ansiosos la próxima apertura de la temporada de pesca en
nuestra Patagonia, representantes de diversos sectores mantienen una lucha
sin cuartel en el campo de batalla denominado "reglamento de pesca
continental patagónico".
En la redacción del próximo reglamento
se mezclan los intereses y necesidades de los pescadores deportivos,
operadores turísticos, comunidades anfitrionas, propietarios de campos,
lodges, guías, ecologistas y como si todo esto fuera poco, el gobierno.
Todos y cada uno con razones valederas y otras quizás no tanto.
Uno de los principales puntos a resolver
en el reglamento de este año es el tema de las flotadas y de la
navegación a motor en determinados ámbitos. Hay sectores que reclaman la
prohibición de flotar algunos ríos, por ejemplo en Junín de los Andes
hay quienes pretenden prohibir flotar el Chimehuín, el consejo
deliberante de esa ciudad ha amenazado con recurrir a la justicia si eso
aconteciera.
En Piedra del Águila están atentos a lo
que ocurra en el Limay Medio, la asociación de guías locales pugna por
la reapertura de una bajada de embarcaciones al lado del puente aguas
abajo de la presa de Pichi Picún Leufú cerrada sin razones aparentes
hace un par de temporadas, atento a que es probable que con la venta de la
estancia Fortín Nogueyra ya no puedan ingresar más por allí. Aquí
también esta en danza el tema de la navegación a motor, están los que
desean que se prohiba, los que pretenden una disminución de potencia y
motores ecológicos y los que prefieren que no se innove.
Otro hecho polémico es el de las nuevas
fechas propuestas de apertura y cierre de temporada que se extendería
desde el 1.11.02 y hasta el 1.5.03, manteniéndose la extensión hasta el
31.5.03 en los mismos ambientes del año anterior. No son pocos los que
argumentan que la apertura es demasiado cercana al fin del período de
reproducción de las arco iris y el cierre demasiado cercano al del inicio
de las
marrones.
El control del cumplimiento del
reglamento y de la pesca furtiva y comercial es otro asunto crucial, las
autoridades han manifestado que este año debido a dificultades
presupuestarias probablemente haya menos control que en otras
oportunidades.
También con la impresión del futuro
reglamento hay problemas. Debido a la grave crisis económica de nuestro
país, el costo de impresión será muy elevado y los auspiciantes escasos
por lo tanto es probable que a diferencia de lo que ha ocurrido
históricamente la AAPM no pueda costearlo y necesite el auxilio de las
diferentes jurisdicciones o de la Secretaría de Turismo de la Nación.
Una solución posible que ya hemos hecho llegar a la AAPM sería la de
imprimir solamente el cupón con los datos del pescador y el lugar para la
estampilla y disponer toda la información reglamentaria en los sitios de
internet y sedes de las asociaciones y solo imprimir algunas copias en
papel barato para pegar o exhibir en los negocios de pesca, delegaciones de turismo,
guardafaunas, y todo lugar donde se expidan los permisos, de esa manera
los costos de impresión se reducirían a valores perfectamente
manejables.
Esperamos y deseamos un buen reglamento y
que cada uno de los sectores intervinientes haga su mejor esfuerzo para
lograrlo.
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