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El lunes 11 de noviembre partimos con Mario
hacia San Martín de los Andes, la idea era pescar un par de días
"calentado el brazo" en algún río o lago dentro de parques
nacionales y el jueves 14 continuar hacia Villa La Angostura para hacer la
apertura tradicional en el Río Correntoso.
El martes 12 apenas llegados comenzamos a
averiguar sobre el estado de ríos y lagos donde se pudiera pescar por la zona
(recordemos que este año Neuquén abría el 15 de noviembre en todos sus
ríos). Nos comentaron que el Filo Hua Hum y el Caleufu tenían muchísima agua y llegar a la
desembocadura del primero era solo posible desde una embarcación y por el
lago, fue en ese momento que decidimos ir a pescar el Río Meliquina.
Llegamos a eso de las 17:30 hs., apurándonos
teníamos unas 3 horas y media de pesca, armamos los equipos y partimos desde
la embocadura río abajo. El primer lugar de parada fue una corredera pareja
con algunos pockets en la costa contraria, si bien se podía vadear unos
cuantos metros no nos animamos a penetrar demasiado porque el agua corría muy
fuerte. En ese lugar solo obtuvimos una arco iris de regular tamaño.
Continuamos bajando un poco más e intentando
detrás de cada piedra y pozo que encontramos pero sin suerte. El río venía
fuerte y muy distinto del que se pesca habitualmente en verano con mucha menos
agua. Truchas
seguramente debía tener, el problema era encontrarlas.
En un determinado momento decidimos emprender
la vuelta con la idea de probar en algún otro lugar pasado por alta a la ida
y estar cerca de la embocadura para la última hora. Encontramos una curva con
un buen desborde y mucha agua sobre el cesped de la costa, comenzamos a tirar
desde afuera y el pique fue casi inmediato, una linda marroncita a cargo de un
amigo residente de SMA que nos acompañaba y que nos dió la pauta que
estábamos en el lugar correcto.
En
un corto rato y adentrándonos más en el río pude obtener tres lindas arco
iris y Mario dos más. La última hora la pasamos allí casi sin darnos
cuenta. Siete truchas en 3 horas y media de pesca no estaba mal para el primer
día.
Al día siguiente y atendiendo a lo bien que
nos había ido la tarde anterior decidimos repetir la experiencia.
Lamentablemente nos perdimos las primeras horas porque el cansancio y la cena
de la noche anterior nos hizo dormir más de lo originalmente calculado.
Llegamos a la embocadura del río bajo una
persistente lluvia que nos acompañó desde la salida de SMA y no nos
abandonó en ningún momento hasta nuestro regreso, apenas armé mi equipo #5
puse una línea de hundimiento rápido y comencé a pescar la boca, en 15'
saqué dos arco iris medianas y se me escapó una marrón muy linda a pocos
metros de mis pies. Pintaba lindo a pesar del tiempo.
La
lluvia por momentos se hizo torrencial y los lugares tan rendidores de la
tarde anterior misteriosamente no produjeron, intentamos con streamers y
líneas de hundimiento primero, con ninfas y líneas de flote luego, tampoco
pasaba nada.
Recién por la tarde y en una corredera baja
pudimos obtener un par de arco iris muy peleadoras, esta vez con líneas de
hundimiento intermedio y streamers.
A las 18:00 nos fuimos a reponer fuerzas a la
confitería que está apenas pasando el puente sobre el río y cuyo camino
lleva al paso Córdoba. Allí dentro además de consumir algunos buenos y
calientes cafés con leche pudimos secar la ropa en una gran estufa a leña.
A última hora y teniendo la boca del río
ahí nomás no pudimos resistir la tentación de hacer los últimos intentos y
otra vez nos empapamos, además no tuvimos ni un solo toque.
El jueves 14 era nuestro último medio día
en la zona puesto que a las 14:30 nos pasaban a buscar para emprender el
camino hacia nuestro destino final: Villa La Angostura y el río Correntoso.
Amaneció con algo de sol y pensamos -equivocadamente- que era el fin de los
días lluviosos.
Decidimos ir a un lugar más cercano y la
decisión fue la desembocadura del río Hermoso en el lago Meliquina, nos
desilusionamos un poco al pasar sobre el río en el puente de la ruta 234 ya
que el mismo se encontraba muy turbio debido a las precipitaciones constantes
de los días anteriores pero de todas maneras decidimos continuar, no
teníamos otras opciones cercanas y el tiempo apremiaba.
Al llegar a la entrada pública que se
encuentra apenas pasado el puente sobre el arroyo Pichi Liu doblamos hacia la
izquierda y luego de recorrer unos 300 mts. bordeando hermosas casas que de a
poco van poblando la zona, llegamos al lago. Allí armamos nuestros equipos y
nos dirigimos resueltamente a la desembocadura del río el cual dejaba una
profunda marca más oscura en las azules aguas del lago. Había un mosquero
casteando y ante nuestra pregunta sobre como estaba el pique nos respondío
que había pinchado una arco iris pero se le había escapado. Una señal no
del todo mala.
Puse una línea de hundimiento y una woolly
bugger verde y realicé mis primeros lances, al poco rato una linda marroncita
plateada tomaba mi mosca. 
Un rato más tarde cambié la línea y el
tipo de mosca y una ninfa de hare's ear me dió una buena arco iris que se
escapó en la pelea. Luego, al ver una pequeña eclosión de caddis y cierta
actividad en superficie pusimos líneas de flote y moscas secas pero no
logramos concretar ningún pique. Mario entre tanto insistía en la corriente
que bajaba del Hermoso y se adentraba en el lago, mucho sedimento y un color
achocolatado pero ninguna trucha. No
había tiempo para más, volvimos a San Martín de los Andes a preparar las
cosas y partir hacia el Correntoso pero esa es otra historia.
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