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A
mediados del siglo XVIII comenzaron a aparecer moscas diseñadas
especialmente para salmón, aunque estas moscas y las que les sucedieron
en Inglaterra durante mucho tiempo no tenían el espectro de colores y
belleza que le son propias a las moscas clásicas de salmón del Atlántico.
El
color vino de Irlanda: parece ser que los irlandeses descubrieron que
los salmones no se alimentaban en aguas dulces por lo que debían ser más
coloridas y atractivas para capturarlos. En 1840 las moscas llegaron a
Inglaterra y 15 años más tardes se desarrollaría la mosca más clásica:
la Jock Scott. El señor Scott era un guía de pesca el cual estaba al
servicio de Lord John Scott quien le encargó la confección de esta
mosca. A partir de ahí comenzaron a desarrollarse moscas muy
complicadas en el atado (mejores moscas = más clientes). Fue en Estados
Unidos donde los atadores locales echaron mano de los materiales que tenían
disponibles (fundamentalmente pelos de animales) dando vida a las
llamadas Hair Wing Flies. Múcho más simples que las europeas,
demostraron ser muy eficaces a tal punto que comenzaron a ser utilizadas
en el Viejo Mundo.
En
Gran Bretaña los materiales se conseguían fácilmente en sombrererías
y Tackle Shops (negocios de pesca no solo de fly sino de otras
modalidades). Estos materiales provenían
de aves domésticas como faisanes (Lady Amherst, Dorado y Argus),
pavo real y común, gallos, etc. Pero los que tenían mayor importancia
eran los materiales exóticos y la fuente de estas plumas magníficas
eran las colonias del Imperio en Africa y sudeste de Asia, además de
las que podían conseguir de cargamentos provenientes de Sudamérica; de
todos estos lugares llegaban en jungle cock (gallo de la selva), indian
crow (cuervo frutero rojo), blue chatterer (pájaro azul iridiscente de
las selvas sudamericanas), cock of the rocks (gallito de las selvas de
las laderas orientales de los Andes peruanos y ecuatorianos), papagayos,
cacatúas, tucanes, quetzal, patos silvestres, avutardas euroafricanas
conocidas como florican bustard y speckled bustard, águilas, garzas,
cisnes, urracas azules, etc, etc.
La
población de algunas especies silvestres se vio afectada por la pérdida
del hábitat por ocupación humana sin olvidar la caza indiscriminada.
La consecuencia de esto fue que muchas especies fueran protegidas por
leyes que prohibían su caza y comercialización y varios de estos
materiales comenzaron a ser difíciles de encontrar, por lo que ganaron
terreno las moscas norteamericanas, dejando atrás la magnificencia de
las clásicas moscas salmoneras europeas. Hoy en día son objeto de
colección y para las
nuevas producciones se utilizan sustitutos de todos estos materiales.
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