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Primera
experiencia en el Río Grande
No puedo enseñarle a Usted a pescar el Río Grande. No puedo, porque
para conocer realmente un ambiente, es necesario ir una y otra vez, y
conocerlos en situaciones disímiles, con diferentes niveles de agua,
en diferentes momentos de la temporada, y bajo diversas condiciones
climáticas. Y quien sabe usted lo pescó mucho más que yo. Por eso,
tenga en cuenta, que yo no le voy a explicar como se pesca este río,
le puedo dar una mano, pero lo que sí puedo comentarle es como fue mi
primer experiencia en el mismo.
Con un grupo de
amigos, nos propusimos cumplir el sueño de pescar una vez en el Río
Grande. Al principio era un sueño, principalmente no por lo lejano del
ambiente, sino por el costo de pescar en este lugar. En este Río, los
mejores lugares de pesca son privados. Punto. La parte Argentina del
Río Grande es prácticamente prohibitiva para nuestros bolsillos
devaluados. Es un producto que está muy bien vendido a nivel
internacional, y podemos observar esto en Internet, en revistas y en
los catálogos de pesca. Las reservas en los principales lodges están
todas cubiertas, y estos trabajan a pleno. Hoy por hoy, el Río Grande
de Tierra del Fuego se ha convertido en una de las mecas de los
pescadores con mosca. Y para ganarse ese “titulo”, algo tiene que
tener.
Porqué
el Río Grande? El Río Grande, tanto como el Río Gallegos, tienen las
Sea Trout, o Sea Run Brown Trout, o las truchas marrones de mar, o los
reos como los puede encontrar en algún libro español. Esta es la
variedad anádroma de la Salmo Trutta (Trucha Marrón), sembrada en
estos lares allá por la década del 30. En este río encontramos tanto
de estas Sea Trout, como Truchas Residentes. Las Sea Trout vienen a
ser truchas que nacen en el río, a determinada edad migran hacia el
mar para alimentarse y crecer, en su adaptación al ambiente cambian su
coloración a plateada, y en diversos estadios vuelven a al río, a
veces para reproducirse, y a veces no, depende de su maduración. A
diferencia de los Salmones del Pacífico, estos peces no mueren en el
desove, y pueden desovar varios años consecutivos. Las Truchas
Marrones Residentes no realizan el acto de migración hacia el mar.
Qué
ventajas tiene el Río Grande? El Río Grande es un río sano, sin
polución, con una pesca muy controlada, un estuario de excepcionales
características para el desarrollo de la trucha debido a la escasez de
redes agalleras, el exceso de alimento, la falta de predadores y
competencias naturales, y la baja profundidad del mismo que
imposibilita el ingreso de barcos pesqueros. El Río Grande tiene una
terrible población de truchas, que según los datos estadísticos
realizados en los últimos años por varios guías de pesca en el sector
argentino, reflejan una pesca de alrededor de 25000 ejemplares por año
con un promedio de alrededor de 11 libras (5 Kg.) Comparemos que en
Inglaterra y Gales, los runs de estas Sea Trout, arrojan promedios de
pesca de 2 libras (900 gramos) Bueno, por todo esto queríamos ir al
Río Grande, y ver esos enormes pescados de cerca, aunque sea una vez
en la vida.
Todos
tomamos alguna vez una wooly bugger mal atada, o con la colita
enroscada. A mí me pasó con una revista de tiempo libre, la de marzo,
con una descomunal Sea Trout en la tapa y el título “El mejor momento.
Colosales marrones en el Río Grande”. En 15 días iba a estar allí. Era
lo que yo estaba tomando, y una vez más, tomé la wooly bugger mal
atada. Al principio de la nota dice: “Ese sueño a veces imposible para
tantos aficionados del exterior, para los argentinos es factible de
concretar sin viajar a países exóticos, y con idiomas que cuesta
entender: basta con viajar a nuestro sur y transformarlo en realidad.”
Rápidamente, pude deducir dos cosas. La primera, el autor no habla
inglés. La segunda, a él lo invitaron a un lodge. La publicidad en el
aeropuerto de Río Grande, en el despacho de las valijas es elocuente.
Un cartel luminoso espectacular de un lodge de pesca que publicita:
“Promoción: U$S3500 por persona la semana todo incluido.” Nos dio
bronca no haber sabido esto antes, y haber podido aprovechar esta
ganga. Realmente, siento que me cargan cuando leo este tipo de notas.
A mí, no me invitaron a ningún lodge, tuve que pagar. Así que no tengo
que repartir flores para nadie. Le quiero comentar que el tema de los
accesos públicos es muy complicado, por no decir imposible. Y es mejor
no meterse con estas personas, que están dispuestas a cualquier cosa
en pos de defender su lucrativo negocio. Por eso, si este autor
pregona lugares públicos, no entiendo porque no brindo información
fehaciente y detallada de los accesos. En fin, una cargada dibujada
como nota.
Vamos a mi experiencia. Nos dirigimos a un lodge en la parte chilena,
Magallanes (www.magallanesflyfishing.com),
y tratamos con Marcos Czerwinski. La parte superior del Río Grande es
más económica que la parte inferior, la argentina. Fue linda la
experiencia de pescar en un lodge. Uno acostumbrado a campamentos, o a
hosterías, donde se tiene que ocupar de toda la logística, siente la
diferencia. Acá, nos atendían. Esa parte es linda.

Qué equipos llevamos?
Pescamos con equipos del #6 al #8. Líneas? Flote, intermedia,
hundimiento II, las wet tip hundimiento II, wet tip clear. En la parte
chilena, el agua corre más lento, el río tiene menos caudal, y encima
estaba bajo. Un pozo era un lugar con 1,20 o 1,50 metros de agua.
Impresionante pensar que ahí abajo estaban esos monstruos. Es un río
meandroso, de llanura, con muy pocas piedras grandes, y con muy pocos
accidentes. En las curvas, bajo las barrancas se forman los pozones, y
esas son las partes que se pescan generalmente. El líder, tratábamos
de usar el más largo que podíamos tirar, y terminal en 0X o 1X. El
viento? Había que ponerlo de nuestro lado o al menos de costado, sino,
a otra cosa. Pescamos varias veces con ráfagas de 100 Km/h. Las
moscas? En varios catálogos y libros, pude ver varias selecciones de
moscas para el Río Grande. Note unas cuantas características comunes.
Anzuelos fuertes, pesados y de calidad. Mucho bead head, casi todas
las moscas con algo de peackock o pavo real, y muchas, pero muchas
patas de goma. Las moscas, Wooly Bugger negra, oliva, púrpura, prince,
zug bug, pheasent tail, bombers, y varias moscas locales como EMB
rubber legs, Mamarracho, Matona, etc.
Y como fue la pesca? No fue una buena semana de pesca. Ni siquiera fue
una semana, en realidad, pescamos 3 días y medio por un tema de
tiempos y costos principalmente. Salieron entre 6 pescadores alrededor
de 8 pescados de entre 4 y 7.5 Kgs. Las de menos de 3Kgs, allá no se
cuentan, aunque usted no lo crea. El río se encontraba bajo, y los
peces no tomaban. Vimos muy poca actividad. Algunas de estas truchas
fueron robadas accidentalmente. Digo accidentalmente, porque esta es
una práctica muy usual en todo el Río Grande, poco reconocida por los
lodges, pero si dudas, una realidad. Lamentablemente, hay pescadores
que entienden que tienen que volver con la foto. A veces, la ansiedad,
lo puede llevar al pescador a equivocar el camino. No es casualidad
que muchas de las truchas que usted ve en los catálogos sean pescados
con Teeny 300, Teeny 400, en un río que debe tirar 20m3/s en esta
época. Los pescadores del grupo con más experiencia en este Río vimos
que no robaron truchas, y creo que no fue casualidad. Pescaban con
líneas como la sinking tip, con tres metros de hundimiento, no barrían
el fondo como los shootings completos o las líneas tipo Teeny.

Tratando de cerrar la nota, fue una experiencia fantástica, y creo que
todos volveríamos a ir. Para todos nosotros, pescadores de truchas, no
podemos dejar de emocionarnos al ver a esa maravilla de la naturaleza
que dejó el mar, y subió 150 Km de río para desovar. Sin dudas que es
una pesca que volvería a hacer, y me gustaría conocer la parte
argentina. Sirvió, y mucho, para darnos cuenta y apreciar los ríos que
hoy podemos pescar (Limay, Chimehuín, Gallegos, Santa Cruz) y que el
tema de los accesos se nos puede complicar bastante a todos los
pescadores, si no actuamos en forma agrupada a través de Asociaciones
de Pesca que defiendan nuestros intereses. Si el negocio les da, estos
operadores están dispuestos a cerrar cualquier Río, como ya fue
cerrado para nosotros este Río Grande. El Gallegos tiene, a mi
entender, ese mismo destino. Y hay muchos ríos de nuestra Patagonia
donde pueden, y ya hacen sus negocios, vendiendo inescrupulosamente
“privates waters (aguas privadas)” en el exterior. Un estado débil,
carente de control, es el mejor aliado para estas personas. Está en
nosotros participar para generar el cambio, para poder seguir pescando
el día de mañana estas espectaculares truchas de nuestra querida
Patagonia.
Fuentes consultadas:
Boletín Mosquero, AAPM, N°45 Verano 2001. La Trucha Marrón Anádroma de
Tierra del Fuego, de Marcos Czerwinski.
Revista Weekend, N°390, marzo de 2005. Agua de Colosos, de Victorino
García Méndez.
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