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Amigos que concurren asiduamente a este lugar como Rogelio Durán nos habían
advertido de la rigurosidad del clima, otros que han ido menos veces pero
que también sufrieron las habituales inclemencias del tiempo por esa zona
nos recomendaron llevar abrigos varios y ropa para lluvia. Tanto
repiqueteaban en mi mente las palabras de los conocedores que esta vez, a
diferencia de mis múltiples viajes de pesca por la Patagonia llevé dos
bolsos, la mochila y el bolso de pesca con cañas y trastos elementales y
variados como líneas, reeles, cajas de moscas, etc.

Parece ser que mis compañeros de viaje tenían
comentarios similares ya que cuando nos encontramos en Retiro para tomar el
micro grande fue nuestra sorpresa al contar los bolsos: éramos 3 y
despachamos 7 bultos, pero además cada uno de nosotros llevó consigo su
mochila y/o bolso de mano y su bolso de pesca. Parecía que nos mudábamos, no
que íbamos tan solo por 6 días.
Las predicciones climáticas de todos nuestros conocidos por supuesto que no
se cumplieron y un bolso y medio de ropa, en promedio, fue y vino sin ser
tocado, solo más arrugado y lleno de tierra, pero no usado. Seis días
espectaculares tanto por el clima como por la pesca y la camaradería
reinante. Quedan los recuerdos de los gratos momentos pasados y la promesa,
no siempre realizable de volver por más.

El lugar elegido fue el Lago 3, a 20 km. de la
localidad de Río Pico, en la provincia de Chubut. Paramos en las cabañas
municipales, una cordial atención y servicios aceptables para pescadores,
quizás le falten mejoras en los baños y la provisión de toallas y otros
utensilios menores pero todo se disimula cuando la pesca es buena, la
compañía muy grata y la vista espectacular. Eso de estar a 100 metros del
lugar de pesca es inigualable.

Como mencionamos al principio el tiempo estuvo
espectacular, con máximas de hasta 28 grados por la tarde y totalmente
despejado. El primer día fue el mejor en cuanto a la pesca y la misma fue
declinando a medida que nos acercábamos a la luna llena y el calor se hacía
cada vez más agobiante. El lago (a decir de los que más lo conocen) estaba
muy alto y fuera de su contorno habitual, poco viento e ideal para la pesca
desde flotadores personales, en algún momento contamos más de 20 pescadores
flotando en esos adminículos, imprescindibles cuando no se cuenta con una
embarcación. Una tarde me puse a hablar con una pareja que estaba acampando
en el lugar, me llamó la atención que la mujer estuviera atando moscas y me
acerqué, estaban de luna de miel y ambos pescaban en sendos flotadores
personales, el sueño de todo pescador hecho realidad, felicitaciones al
reciente marido, se llevó una joya.

Una tarde fuimos hasta el Río Pico, hicimos
unos 8 Km. por un camino difícil de transitar debido al barro y lo precario
del camino, la idea era llegar a la unión del Pico con el Nilson,
lamentablemente el río estaba muy turbio y consideramos una pérdida de
tiempo y esfuerzo caminar los más de 3 km. hasta el lugar mencionado, solo
llegamos hasta donde el arroyo Pampita vuelca sus aguas al Pico y allí
pudimos comprobar como el agua clara de este pequeño arroyo marcaba lo opaco
del río más grande al "limpiar" con la escasa fuerza de sus aguas
aproximadamente un metro de agua para marcar claramente la diferencia de
color, allí se ponían algunas truchas esperando el alimento que el arroyito
traía, pudimos sacar algunas pocas hasta que el lío que se produjo en tan
reducido espacio terminó por ahuyentarlas.

Como dije, el pique estuvo muy bueno el primer
día y fue declinando a lo largo de las cuatro jornadas que le dedicamos al
lugar, prácticamente toda la pesca se hizo con líneas de hundimiento
profundo y streamers pero los últimos dos días hubo que extremar recursos e
ingenio, afinando el tippet y utilizando pequeñas ninfas que arrastrábamos
por el fondo obtuvimos algunas capturas adicionales, claro que así también
tuvimos varios cortes por piques violentos y enganches en las algas pero
como con streamers el pique había declinado esa fue la única opción posible.

Las mejores moscas fueron streamers en tonos
naranja y como ninfa la ya famosa GPS de mi amigo Eduardo Bresba,
pregúntenle a el como se ata o consigan el penúltimo boletín mosquero de la
AAPM donde está la forma de atarla. Esta misma mosca y utilizada por su
creador también brilló en el Lago Futalaufquen y en el arroyo Nant & Fall,
pero esa es otra historia.
Solo me resta hacer una aclaración sobre los motores de dos tiempos. Como
todos sabemos el reglamento desde hace algunos años viene avisando que a
partir de la próxima temporada no se permitirá más el uso de motores
convencionales de dos tiempos, en la jurisdicción de Chubut esto se adelantó
para este año pero debido a algunas gestiones que realizaron pescadores y
guías de la zona fueron autorizados a utilizarlos.
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