29 de Diciembre de 2011
Lejos del tradicional deseo para un próximo año que se inicia, el título alude al balance de un año que nos ha deparado hermosas jornadas de pesca con mosca.
Clavar un bonefish en un flat interminable y escuchar el penetrante sonido del carrete aullar sin parar, desenfrenado, enérgico, agudo y vencedor se convirtió, desde entonces, en una especie de obsesión.
La pesca deportiva en la tierra de los Kirchner, a pesar de los reclamos, de las reuniones en la Legislatura y las denuncias judiciales interpuestas en los Tribunales de la provincia, sigue vedada a los pescadores por capricho, obra y desobediencia de las