Mientras alguien preparaba el mate, el grupo decidió alejarse de la cordillera intentando tomar distancia de la columna de ceniza piroclástica, que distante algo más de 100 kilómetros, desde el horizonte alertaba sobre la magnitud del evento.
La anécdota evidencia la ceguera que genera la desesperación de algunos amigos de la pesca con mosca que viven lejos y que proyectan durante meses y a veces años, su visita a la Patagonia, algo que evidentemente les complica ver más allá de sus tippets.
Varias veces he escuchado críticas o comentarios ácidos de pescadores de otras modalidades contra acciones, actitudes y opiniones de los mosqueros menospreciando o menoscabando esas otras formas de pescar.