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Quienes
prefieren, para sus salidas de pesca, a los muchos y hermosos ríos de las
provincias de Río Negro o Neuquén, seguramente habrán visto a algunos de los
tantos santuarios dedicados a Ceferino Namuncurá, diseminados por toda la región.
Para aquellos que no conozcan acerca del santito patagónico, les cuento...
El
26 de agosto de 1886, en Chimpay, Territorio de Río Negro, nace Ceferino
Namuncurá. Su padre es el famoso cacique Manuel Namuncurá y la madre, una de
las mujeres del cacique, Rosario Burgos.
Ceferino
vivió sus primeros cinco años en Chimpay, y los seis siguientes en San
Ignacio, territorio del Neuquén.
Ya
de reconocida devoción, a los once años de edad los salesianos se lo llevan a
Buenos Aires, donde ingresa al Colegio Pío IX, permaneciendo allí hasta 1903.
Sus
protectores salesianos ya piensan en llevárselo a Italia, pero no pueden
presentar oficialmente a un niño "bastardo", así que convencen al
padre que debe casarse, conforme a Dios y a la ley, liberando a Ceferino del
estigma de "hijo ilegítimo".
En
General Roca, el 12 de febrero del año 1900, se casa el cacique Manuel Namuncurá,
a los 89 años de edad, con una de sus mujeres, Ignacia Rañil, de 38 años.
Inmediatamente el cacique y su flamante esposa reconocen a todos los hijos
-hasta ahora ilegítimos- de Namuncurá, habidos con Ignacia y otras mujeres,
incluyendo a uno de 56 años de edad!
En
1903, Ceferino regresa a Viedma, al colegio San Francisco de Sales, primer
noviciado de la Patagonia; al año siguiente ya parte hacia Buenos Aires donde
el 19 de julio, embarca en el vapor "Sicilia", con destino a Italia.
El 10 de agosto desembarca en Génova, acompañado siempre por Monseñor
Cagliero y el padre Garrone. En setiembre, lo recibe el Papa Pío X, en el
Vaticano. En noviembre ingresa al Colegio Salesiano de Villa Sora, en Frascati.
Pero...
muy pronto, el 11 de mayo de 1905,
muy quebrantada su salud, fallece Ceferino Namuncurá, en el Hospital de los
Hermanos de San Juan de Dios, en la isla San Bartolomé del río Tíber, en
Roma, y es sepultado en el cementerio de Agro Verano. Su defunción está
inscripta en el libro de la Parroquia del Sagrado Corazón, en Roma. En 1915,
sus restos son resumidos y murados.
Sólo
3 años más tarde, fallece su padre, el 31 de julio de 1908, a los 97 años de
edad. El cacique Manuel Namuncurá provenía de una noble raza, era hijo del
gran cacique Calfucurá y nieto del cacique Huentecurá, de la legendaria
estirpe de los "cura" (piedra).
Los
restos de Ceferino, repatriados en el vapor "Ardito", son colocados en
una caja de madera de cedro, en la ermita de Fortín Mercedes, en Pedro Luro,
Provincia de Buenos Aires, durante el año 1923.
Años
atrás, la urna estaba situada bajo un modesto fortín, casi al aire libre. Era
posible ver sus huesitos, espiando por una ranura en la parte superior de la
urna. Actualmente, Fortín Mercedes está constituído por un moderno complejo
de edificios.
Para
los que vienen del norte, en una salida de pesca es posible recorrer los
escenarios de gran parte de la vida de Ceferino: Fortín Mercedes, donde está
sepultado; Viedma, donde inició su noviciado; Chimpay, donde nació y se crió,
y San Ignacio, donde pasó parte de su infancia y residen en la actualidad un número
de integrantes de la familia, y donde reposan los restos del cacique Manuel.
El
culto a Ceferino, aunque ha sido beatificado pero aún no ha sido santificado,
se extiende por Patagonia pero, muy especialmente, en las Provincias de Río
Negro y Neuquén. Es sumamente milagroso... puedo dar fe de ello.
Fuente: "El gualicho y la Cruz", por Pablo
Fermín Oreja, General Roca, 1967.
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