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En 1782, el piloto Basilio Villarino remonta el río Negro con cuatro chalupas a la sirga, acompañado por el cacique Chulilaquini. En la isla grande de Choele Choel, construye un “fuerte” de palo a pique, con foso, puente levadizo y corral. Villarino anota haber visto a un grupo de indios que arrea unos 8.000 caballos hacia Chile. Las cuatro embarcaciones que por primera vez remontan el río Negro son “San José”, “San Juan”, “San Francisco de Asís” y “Champan”. Ya corre el verano de 1783 cuando Villarino llega hasta la confluencia de los ríos Collón Cura y Chimehuin, zona dominada por los indios y conocida como el “País de las Manzanas”. La lenguaraza María López, cuñada del cacique, le cuenta haber conocido a unos blancos que venían en botes chicos por el Limay pero se volvieron.
No hay coincidencia entre historiadores, pero pudo ser el padre Laguna o Guillelmo. María también le cuenta que visitaba a unos blancos establecidos en San Julián. Villarino menciona además a la lenguaraza Teresa y a la Cacica Vieja, y anota haberse llevado miles de manzanas de aquí, y haber enviado a Patagones 120 plantitas de éstos árboles, con raíces y todo. El 4 de mayo emprende el regreso, convencido que la ciudad de Valdivia y el mar están ahí nomás, ya que divisa claramente el Lanin, tal vez creyéndolo el Villarrica. El regreso, a favor de la corriente, es mucho más rápido, el 25 ya arriba a Patagones.
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