Es sin lugar a dudas un río bellísimo y quizás el más grande de la
zona. (Futaleufú significa, precisamente "río grande"). Nace en la actualidad
en el embalse Amutui Quimei ("belleza perdida") donde se encuentra
el Complejo
hidroeléctrico del mismo nombre; a causa de éste se ha perdido una de las partes más lindas
del río que eran sus rápidos, pero los que lo pudieron visitar en el año 99
tuvieron la suerte de observarlos, aunque no en todo su esplendor, ya que por tareas de
mantenimiento de la represa devolvieron el río a su curso natural con un caudal
mucho menor.
Este río desemboca en el Océano Pacífico en Chile.
No es ninguna locura pensar
en pescar algún salmón
a principios de temporada, sobre todo en los meses de noviembre y diciembre, aunque en los
demás meses también se los puede obtener con mayor dificultad. Los
lugareños han logrado pescarlos y de un tamaño impresionante, aunque
generalmente en las modalidades de trolling o spinning.
Antes de entrar a la represa que se
encuentra dentro del Parque Nacional Los Alerces, por el camino que va desde Trevellin
hacia el oeste, tenemos una entrada pública con un muelle, donde bajan los pescadores y
es además, un
perfecto lugar para observar esa parte del río, aquí se puede probar cerca de
los juncos donde en las tardecitas se observa una gran actividad, ideal para intentar con
secas. Río arriba en la zona de los vertederos, parte nueva del río que fue desviado,
tenemos unas correderas y pozones muy interesantes, en esta parte como en la mayoría del
curso, el agua corre en forma muy rápida, este lugar se encuentra en la zona de
las torres, conocida también por algunos como "la isla de Gustavo", lugar exclusivo para
la pesca con mosca según dice el reglamento.
Río abajo de la entrada pública se puede
acceder por varios campings que se encuentran a lo largo del río y que son de fácil
acceso, existen muchísimos pesqueros, imaginemos: hay casi 50 km. de cauce.
A unos 5 km. de la bajada pública
se encuentra la desembocadura del Corinto, en este lugar se forma una corredera y es
fácilmente vadeable; unos metros más abajo tenemos un sector donde se puede descender de
la embarcación y hacer unos lances hacia la otra costa; al lugar se llega incluso desde
la Aldea Escolar y se puede caminar buscando el mejor lugar porque la vegetación
costera es bastante importante, como en casi toda la rivera del río. El
tiro ideal es hacia abajo de los árboles ya que es la parte más profunda en esta zona.
Unos 500 metros río abajo justo en una
curva se forma una pequeña isla, ésta no tendrá más de 15 metros por 5 de ancho; por
su parte izquierda, el río corre con menos velocidad, formando al final un pozón
donde se encuentran gran cantidad de truchas, con el
agua de un color azulado que
contrasta con el verde de los árboles dando al lugar
una belleza incomparable. Justo en la punta donde el río se vuelve a juntar está la
desembocadura del arroyo Baguilt, lugar ideal para intentar con secas (aguas arriba de
este arroyo existe una estación de piscicultura).
Si tenemos la ventaja de estar embarcados,
no debemos dejar pasar la oportunidad en este lugar de hacer unos tiros justo enfrente de
la isla en la parte más profunda del río, debajo de los sauces, y dejar derivar la
línea......... ¡pique seguro!.
Continuando río abajo encontraremos otra
isla mucho más pequeña de forma redondeada justo en el medio del cauce; en esta parte el
río vuelve a hacer una curva formando unas correderas muy grandes, con una importante
correntada, sobre la margen derecha se forma un pozón muy profundo, la coloración del
agua en el lugar es de un azul verdáceo contrastante con la vegetación costera.
Sobre el borde rocoso de la montaña, el río se torna muy bonito, casi para
quedarse a vivir.
Continuando tenemos una parte recta del
río con diferentes profundidades y vegetación costera hasta llegar a una isla inmensa
que algunos llaman "La isla de los Chivos". Metros antes se encuentra la
desombocadura del "Blanco". Esta isla es muy particular: por la margen izquierda
el río corre normalmente, encontramos correderas, pozones, muchos y
variados lugares, muy pescable, la vegetación en este sector es muy copiosa de ambas
márgenes, pero no es difícil encontrar lugares de pesca muy interesantes y rendidores en
los cuales es factible pescar alguna marrón de importante porte.
En la punta de la isla el río se mete a la
derecha con una corredera atrayente y la bordea toda hasta encontrarse nuevamente con el
cauce original, es perfectamente caminable si bien tiene mucha vegetación,
incluso se lo puede vadear tranquilamente ya que la profundidad lo permite, sólo tenemos
que tomar las medidas de seguridad adecuadas, teniendo en cuenta la velocidad de agua, ya
que es vigorosa y rápida.
Si bien se divide el ancho del río en esta
parte, el cauce no es mucho menor que el principal, es ideal vadearlo intentando meter
nuestras moscas en la margen de enfrente donde las plantas casi se
introducen en el agua, ya que
es una zona con una gran población de truchas, tanto arco iris como marrones. Es sin
dudas una de las parte más lindas del río, casi de observación del paisaje, si bien
este corre muy cerca de la cordillera, ya en esta parte se va metiendo en ella, logrando
en el pescador que no sólo disfrute de la pesca sino del entorno y silencio cordillerano,
sólo interrumpido por el sonoro ruido del agua.
Ya saliendo de este lugar y continuando por
el curso principal nos vamos encontrando con imágenes que son difíciles de quitar de
nuestras cabezas por largo tiempo, las montañas con su vegetación, los colores y el
silencio, la limpieza y cristalinidad del agua que corre por las piedras y, por sobre
todas las cosas, la tranquilidad y la paz que encontramos que nos abren la cabeza para
limpiarla después de un año de trabajo y preocupaciones.
Mucho más adelante, después de una
pronunciada curva y contracurva, metiéndonos por un arroyito encontramos un lugar
perfecto por su entorno, la calidad de la pesca no es la que buscamos generalmente en este
tipo de río pero ver a las truchitas tomar arriba con ese marco, nos da la
sensación de que estamos en el
paraíso y las ganas de volver a casa se tornan nulas. Si hasta versos
le han escrito.
Pescar con conciencia esta en nosotros,
para que también nuestro hijos y nietos lo disfruten, respetando el medio
ambiente. No
olvidemos que la trucha que no matamos hoy seguramente la pescaremos el año que viene.
Practique el "catch and release" pero por sobre toda las cosas respetemos el
reglamento.