UBICACIÓN
Partiendo
de Ushuaia hacia el Norte por la ruta 3, y luego de alcanzar el punto
mas alto del recorrido trepando la Cordillera de los Andes por el paso
Garibaldi, se empieza a descender, teniendo como vista el lago
Escondido en primer término, y allá al fondo, el inmenso lago Khami
(Fagnano). Este último es uno de los lagos más grandes de Sudamérica
(el sexto), y el más largo de la Argentina con sus 100 km. de
longitud, compartidos con Chile. Sus aguas desembocan en el Seno
Almirantazgo (Océano Pacífico) por medio del río Azopardo. Se
asienta sobre la
falla de Magallanes y su profundidad máxima no es conocida.
Como se encuentra ubicado en sentido E-O, es casi continuamente
azotado por los vientos, semejando un gran mar, mas que un lago.
Una
vez traspuesto un destacamento policial que queda sobre la mano
izquierda, a 2 Km. aproximadamente la ruta se pega al lago Escondido,
cruzando el puente sobre el río Milna, que nace de este lago para
desembocar en el Khami. Aquí existe un aserradero. Apenas pasadas las
instalaciones sin salirse de la ruta aparece un desvío a la izquierda
que tiene una tranquera. Aquí doblamos y nos internamos en el bosque.
Este camino, que hasta hace poco era una huella, está siendo
ensanchado ahora por la provincia para facilitar el acceso a tres
sitios de pesca: La lagunas Margarita, Bombilla y Palacios.
Recorrer
este tramo del camino no es difícil ahora, incluso está transitable
todo el año, pero hay que tener precaución con los camiones
madereros que pueden cruzarse con nosotros. El Bosque no deja ver
mucho alrededor, si bien está raleado por la explotación que sufrió
un tiempo atrás. Para no perderse hay que seguir la huella principal,
si bien hay carteles toscos que suelen desaparecer. A poco de andar
aparece la primera bifurcación importante. Una sigue derecho y
termina en un aserradero y la otra dobla
a la izquierda y casi inmediatamente sube. Esa es la que
debemos seguir. Luego de andar varios km. vamos a ver por primera vez
el lago Khami desde un sitio elevado, y el camino luego empieza a
bajar hasta llegar a un arroyo donde hay un campamento del aserradero.
Luego de trasponerlo cruzamos un puente precario que cruza el río
Bombilla y a poco de andar se abre un camino secundario a la derecha
que nos lleva hasta la laguna. Está marcado con un cartel, pero en
caso de que así no sea, se reconoce porque el camino se ensancha un
poco, formando algo parecido a una rotonda triangular. Este nuevo
sendero baja con bastante pendiente y termina en un pequeño
desplayado al lado del agua, donde incluso se puede botar una
embarcación. Este año, abrieron un poco más la senda, que tuerce en
este punto a la izquierda y recorre la costa de la laguna hasta su
desembocadura en el lago, donde existe una casita de madera que a
veces está ocupada por un puestero.
La
laguna Bombilla se forma por el desagote del río Bombilla, que
proviene de la Laguna Margarita, ubicada pocos km. río arriba. Y
vuelca sus aguas en el Khami. No es muy grande, calculo unas 10 hectáreas.
Casi todas sus costas tienen vegetación arbórea, quedando libres de
la misma, solo una pequeña lengua de sedimento grueso que la separa
del Lago. El paisaje es hermoso, a pesar de la basura que podemos ver
en algunos lugares. Es que es un lugar muy concurrido no sólo por
pescadores, sinó por familias enteras que acampan y hacen picnic.
Mirando hacia el Norte, el Khami rizado por las olas, con su sonido a
mar, y al fondo las montañas que caen a pico en la margen norte del
lago. Hacia el sur, más montañas, esta vez muy cerca, e incluso un
pequeño glaciar. Generalmente hay infinidad de aves acuáticas, como
el wala, que a última hora, en el crepúsculo deja oír su lamento
sobrecogedor, o el cauquén, que nada en pareja acompañado de 6 o 7
pichones, todo plumón y torpeza. Además, y entre otros animales, se
ven pájaros carpinteros, cotorras, guanacos y también castores, ya
que en una zona de la laguna hay una gran castorera. Si sabemos buscar
en los alrededores vamos a encontrar también muchas flores, que si
bien son maravillosas, también son humildes, y no se dejan ver sinó
luego de buscarlas, como la topa-topa, o la palomita de la virgen, una
orquídea. Ya más conspicuos, los senecios tapizan las costas con sus
margaritones tan bellos como malolientes.
LA
PESCA
En
la laguna pueden ser encontradas las tres especies de salmónidos que
pueblan las aguas de Tierra del Fuego: Trucha Marrón, Trucha Arco
Iris y Trucha de Arroyo. El promedio de peso varía con el avance de
la temporada. A principios de la misma pueden salir peces de hasta 4
kg. o más. Lo usual es sacar truchas de 1,5 o 2 kg. La
capturas más comunes son de marrones, siguéndole las
fontinalis y las A. Iris.
Vamos
a rodear completamente la laguna, describiendo los distintos lugares
de pesca, partiendo desde el botadero, recorriéndola en sentido
antihorario.
Una
vez transpuesto el botadero, la costa se eleva unos 3 metros, y hay
gran cantidad de vegetación acuática cerca de ella. Esta parte de la
laguna no es recomendable para pescarla, al menos los fines de semana,
o cuando hay mucha gente. Si seguimos caminando, atravesaremos un
chorrillo y poco después llegaremos a un sitio donde la costa baja
nuevamente y hay una zona de pastos amarillos en vez de bosque.
Estamos en la desembocadura del río Bombilla. La pesca en esta área
es distinta según estemos lanzando antes o después de transponer el
río. En el pastizal, vamos a encontrarnos con un veril alejado unos 8
metros de la costa, y poca cantidad de plantas acuáticas. Es el
primer sitio de pesca serio desde que empezamos a caminar. Una vez
realizados los intentos en este ámbito debemos cruzar el río con
cuidado, porque el barro puede jugarnos una mala pasada. No está de más
intentar en el río, que en su boca tiene varios brazos, aunque pocas
veces hay peces. Generalmente esto sucede al principio y al final de
la temporada.
Una
vez en esta zona nos vamos a encontrar con dos ámbitos distintos. Uno
es la zona aluvial del río, hacia la izquierda. Aquí es difícil
ubicar la mosca o cuchara, debido a la gran cantidad de vegetación
sumergida. Se puede observar “brazos” bajo el agua, que son los
sitios en que se debe tratar de colocar el engaño. Si bien es muy difícil
intentarlo, es el sitio donde se encuentran las truchas mas grandes,
reposando en el fondo en busca de alimento que le trae ese
“minidelta”. Si se dispone de flotadores, puede ser pescado desde
afuera hacia la costa y eso es otro cantar. Yo nunca lo he hecho.
Hacia la derecha sigue, una zona caracterizada por tener una faja
angosta para caminar, de no más de 40 o 50 cm, con un cerro por detrás
que simula un acantilado. Para mí, luego de la boca, es la mejor
zona, puesto que hay gran cantidad y calidad de presas, pero sin los
inconvenientes del anterior sitio ya descriptos. El veril no se
encuentra muy lejos de la costa, a unos 15 metros, pero, debido a que
es la continuación del cerro bajo el agua, no hay grandes
posibilidades de acercarse vadeando, y tiene bastante pendiente. Es
por eso que yo muchas veces lo pesco en diagonal, para facilitar el
lanzado hacia atrás. Hasta aquí estuvimos en zona casi exclusiva de
marrones.
Luego
de recorrer todo el cerro aparece una playa de arena, que mira al
oeste, por lo cual recibe el viento de frente, y en sus costas se
acumulan las plantas acuáticas arrancadas del fondo. Nunca hay gente
pescando esta zona. Sin embargo, he podido ver ejemplares de más de
60 cm, con el lomo fuera del agua, por lo cual es necesario empezar a
lanzar desde lejos y casi sobre la línea de costa. Si lanzamos lejos
y hacia adentro podemos encontrar algunas arco iris.
Siguiendo
nuestro recorrido, volvemos a encontrar una zona de piedras. Es una
lengua que separa el Khami de la laguna, de unos 50 m de ancho. Junto
a la costa acechan alguna fontinalis realmente interesantes. Seguimos
caminando, arena de nuevo y el lago pegado a nosotros a la derecha. En
la laguna el veril está a 3 m de la costa, es una zona con gran
cantidad de vegetación acuática. Aquí es posible obtener las tres
especies. De pronto nos topamos con la desembocadura de la laguna al
lago. Por su dinámica, el agua no fluye sólo en un sentido, sinó en
dos. A veces el agua entra a la laguna y a veces sale, por oleadas,
según las ondas que se generan en el lago. Si Ud. puede lanzar lejos,
cada tiro en el lago es un pique seguro. Los que pescan con cucharita,
suelen pasar por alto esta zona, sin embargo, a 50 o 60 m de la costa
el agua hierve de truchas, generalmente fontinalis, que parecieran
estar acardumadas.
Al
vadear la boca entramos en una parte que es el que pesca el 90 % de la
gente que viene a la laguna. Por lo tanto no es de mis preferidas. A
esto hay que agregarle que desde el año pasado el camino corre a
escasos 5 m del agua. Sin embargo puede darnos sus sorpresas, sobre
todo los días de semana. En esta zona he pescado una marrón de 74 cm
el primer día de la temporada del año 97. Trasponemos una casilla
(ojo que a veces hay perros, generalmente atados, pero que asustan) y
de nuevo la costa se eleva un poco hasta llegar a una gran castorera.
De aquí en adelante las aguas son someras, pero llenas de actividad,
especial para divertirse con secas y equipos livianos. Todo el mundo
pasa por alto este sitio.
De
aquí, caminamos un poco más y estamos en el punto de partida.
El
equipo ideal para pescar en este ámbito es una caña para línea 5 o
6 de 9 pies, salvo en la boca al Khami, donde puede ser necesario un
equipo más potente, debido a las distancias a alcanzar y el viento
reinante. Las líneas más utilizadas son WF II o III, con líderes
cortos (4 a 7 pies) para la pesca con streamers y ninfas cuando no se
observa actividad en superficie, o para buscar “las grandes”. A
veces yo utilizo una línea de flote con un líder de 10 pies, sobre
todo en el delta del río Bombilla. Nunca he visto pescar con mosca
seca, y como no la practico no es mucho lo que puedo decir, salvo que
no es poco común encontrar ejemplares cebándose en la superficie. La
técnica de pesca no tiene muchos secretos, se trata de barrer toda la
superficie, empezando por la costa, un lugar olvidado por muchos. Sólo
después de haber probado allí, meterse al agua y seguir intentando más
adentro. Otra opción que me ha dado buenos resultados es ubicarse en
un sitio y lanzar a derecha e izquierda paralelo a la costa, barriendo
así la línea de costa.
Con
respecto a las moscas, a principio y a fin la temporada funcionan muy
bien los engaños de color blanco o verde oliva, sobre todo al
anochecer. Las ninfas pescan bien todo el tiempo. Yo uso pocas moscas,
variando más los colores que los modelos. Mis moscas preferidas son
las Wooly Bugger, las Montana y cualquier variante de Rubber Legs.
Como la laguna esta llena de anfípodos, (y los estómagos de las
truchas también), una mosca que los imite debería funcionar bien,
aunque no lo he probado hasta ahora. También he podido comprobar que
la velocidad de recuperación influye mucho en la pesca. Por lo tanto
pruebe recoger a dos o tres ritmos distintos antes de cambiar de
lugar. A veces se sorprenderá de los resultados.
Como
último consejo, tenga cuidado, toda la laguna está llena de troncos
sumergidos, por lo que sea cuidadoso al vadear, sobre todo al regresar
de noche. Siempre mirando el fondo con la linterna prendida. Ningún río
lo va a arrastrar en este caso, pero un chapuzón en Tierra del Fuego,
generalmente no es gratis. Y si al caminar por el agua siente un
chapuzón que lo baña, no salga a decir que vio la trucha mas grande
de su vida. Son castores.
Ojalá
le sirvan mis consejos, y un día Ud. pueda encontrase al atardecer
con el agua hasta la cintura en la laguna. El viento acaba de calmarse
y el agua se plancha. Casi no hay luz y el wala se queja desde su nido
flotante. Ahí abajo, entre la vegetación, una marrón acaba de ver
su mosca.
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