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RÍO
SANTA CRUZ
Sabemos
que este hermoso río es una meta para muchos pescadores,
pero en esta cuarta temporada que voy allí, me asombró
la poca cantidad de turistas que encontré pescando.
Tal vez la distancia desde las grandes ciudades es una de las razones
importantes para que eso ocurra, pero en realidad no es mucho mayor
que hacia cualquier buen lugar del Sur cordillerano, y el premio
si bien reconozco que no es fácil, es bastante probable y
accesible con solo hacer bien las cosas.
Para preservar y promocionar ese río entre nosotros los pescadores
de Mosca, las autoridades locales han dejado toda una margen de
quince kilómetros de longitud, exclusiva para la Pesca con
Mosca y con devolución obligatoria, sin tener que abonar
ningún permiso especial.
Yo
escribo este mensaje porque siento que hoy, de acuerdo a las condiciones
actuales de todos los ríos que yo conozco en donde se podrían
pescar truchas de esa calidad, el río Santa Cruz en los alrededores
de la simpática ciudad de Comandante Luis Piedra Buena, es
un paraíso para quien pesca con Mosca, tanto por sus grandes
y fuertes Arco Iris en su variedad Steelhead, que migran alimentándose
durante uno o dos años en el océano, para ingresar
al río a cumplir con la necesidad de procrear, como por la
majestuosidad del enorme río, también por la gente
y la facilidad y la libertad de los accesos, por la corrección
y el esfuerzo de las autoridades, en fin, creo que me sobran razones
para afirmar que merece la pena conocerlo.
Además, a solo 240 kilómetros más al sur se
accede al Río Gallegos, otro gran destino para pescar con
Mosca esas enormes truchas con hábitos migratorios marinos,
en ese caso Marrones.
En
oportunidad de vivir en Río Grande, Tierra del Fuego en los
primeros años de la década del setenta, en uno de
los frecuentes encuentros con el gran pescador Evaristo Anchorena,
conversando sobre la calidad de las grandes y hermosas truchas Marrones
anádromas que se pescan en el lugar, le escuché afirmar
que en la medida que pase el tiempo, y con poco que se cuide el
recurso, el tamaño y la cantidad irían en aumento.
Pues hoy, después de este tiempo podemos ver que tenía
muchísima razón y que ya hace bastante que se comprueba
su predicción.
Pues en estos pocos años que visito el río Santa Cruz
en la zona de Piedra Buena, creo tener elementos que me permiten
afirmar que he observado un aumento de la cantidad y del promedio
de peso.
Con
el mayor deseo de que eso se cumpla, y además que cada vez
más personas puedan disfrutar de esa pesca, me atrevo y me
tomo el derecho de pedirles a los pescadores locales que continúen
avanzando en el hermoso camino que ya los veo transitar, de disfrutar
cada vez más del acto de pescar y cada vez menos del Pez
como premio, volviéndolo sano y salvo a su medio.
Esta
temporada que finaliza, me permitió pescar y aprender mucho
más acerca del comportamiento de estos peces, y también
conocer mejor este río tan particular, que corriendo por
la llanura en la cercanía de Piedra Buena, donde se encuentran
los mejores lugares, tiene muchas características de un río
de montaña. Presenta además cambios de velocidad o
mejor dicho, diferentes velocidades de su corriente en distintas
horas del día, producidas por el efecto de las mareas del
Océano Atlántico, que primero hace un efecto de freno
en el río y luego al descender, permite que durante unos
minutos el agua se mueva a mayor velocidad que la normal.
Esto es algo sorprendente para quienes no estamos acostumbrados,
especialmente cuando se producen lo que se conoce como “Mareas
Extraordinarias”, que si bien pueden parecer molestas, en
realidad son beneficiosas en extremo ya que las “Steelhead”
entran al río durante estas crecidas, pero además,
he comprobado que durante los primeros minutos de cada marea las
truchas tienen una actividad sorprendentemente alta, a pesar de
estar a varios kilómetros de la costa atlántica.
Para
darles la mejor idea de lo que pueden esperar en un primer viaje,
y acortar al mínimo posible ese tiempo que necesariamente
perdemos buscando lo que no sabemos adonde está, me parece
oportuno contarles desde mi primera incursión en ese magnífico
río.
Tal vez mi primer y seguramente el mayor error que cometí,
fue no haberme relacionado con alguien que conociendo bien esta
pesca, pudiera haberme orientado.
Así llegué a cualquier orilla de tan magno río,
lleno de ilusión y provisto de moscas de todo tipo y tamaño.
Para mi sorpresa, en ese momento veo a un pescador local que, con
un equipo de cuchara pero usando un pequeño plomito y una
mosca, luchaba denodadamente con una trucha muy plateada que en
cada salto me parecía cada vez más grande, tal vez
de siete kilos o mayor. Cuando la fuerza de la trucha rompió
el nailon, pude darme cuenta que la desmedida cantidad de saltos
se debió a que el pescador, tal vez poco experto tenía
el freno demasiado ajustado.
Entusiasmado me contó su opinión de cómo se
debería pescar con equipo de Mosca, me aseguró que
para él, estas truchas están muy abajo y muy lejos,
al menos cuarenta metros, y pican arrastrando la mosca por el fondo,
me decía mientras yo tragaba saliva y asentía, claro,
claro, decía y levantando la vista observaba la enorme extensión
de agua, que en ese lugar tenía tal vez unos trescientos
metros. Mientras el pescador proseguía; ”….y
me cortó justamente porque uso nailon bien finito, como del
30, porque así puedo llegar muy lejos…y con estas moscas
bien grandotas…”
Y
así me fijé erróneamente las premisas más
equivocadas; moscas bien grandes, muy lejos y por el fondo, y comencé,
y le di y le di día tras día, hasta que en el tercer
día consecutivo de fracaso, llegó a la orilla donde
me encontraba, un bote de Prefectura con varias personas, entre
ellos el jefe de Guardafaunas y algunos pescadores locales de reconocida
trayectoria. Me explicaron que se encontraban marcando los lugares
para organizar una Fiesta Nacional de la Trucha, y me dijeron que
les importaba mucho mi opinión sobre el lugar. Sin duda se
que mi respuesta los asombró, y después de escuchar
mi definición del sitio, "que este río parece
El Paraíso de la pesca con equipo de cuchara y El Purgatorio
de la pesca con mosca", se interesaron en demostrarme lo contrario.
Así quedamos con uno de los mejores guías y pescadores
de mosca de la zona, en pescar juntos a la mañana siguiente.
A las 09:00 nos dirigimos aguas abajo del puente sobre la Ruta Tres,
en la margen Sur. Allí encontramos un grupo de Mar del Plata,
y otros pescadores de mosca. Era mi primera visita a este lugar.
El guía cuyo nombre es Mario Zwetzig, puso una mosca Rabbit
Negra sobre anzuelo Nº 4 sin lastrar, de unos seis centímetros
de longitud, en una línea Nº 8, de hundimiento Nº
3. Entró unos tres metros aguas arriba de la segunda puntilla
y lanzó perpendicular a la corriente no más de veinte
metros. Dejó derivar un metro, y comenzó a recoger
en tirones cortos de unos veinte centímetros, pero muy espaciados.
En el tercer tirón de este primer intento, clavó una
hermosa Steelhead de unos cinco kilos, que al correr violentamente
le enredó el sobrante de "running" en la mano,
y al no poder liberar la línea rápidamente, se cortó
el líder del 0.32 mm en el momento que saltó y la
pudimos ver a pocos metros. Es oportuno destacar, que Mario recoge
en "ovillos" o "loops" en la mano.
De esta primera experiencia "cercana", saqué la
conclusión que me ayudaría luego a pescar; que las
truchas hay que pescarlas como lo hacemos en cualquier río,
y no hay que ir con demasiados prejuicios previos como yo fui. Pero
eso sí, debemos contar con la ayuda de alguien que nos guíe
al menos un par de días, porque es demasiado importante que
nos indiquen el lugar exacto en el que se encuentran las truchas.
ALGUNAS
RECOMENDACIONES
-FECHAS
Las fechas adecuadas estarían entre el 15 de febrero y el
15 de abril, para toda la zona entre comandante Luis Piedra Buena
y la estancia Chikorik Aike, ubicada a unos cuarenta kilómetros
aguas arriba de Piedra Buena. Aunque en este último sitio
se prolonga algunas semanas.
EQUIPOS
Si bien las Steelhead toman moscas de cualquier tamaño, en
oportunidades el agua se ensucia por acción de las lluvias
y/o del viento, y en ese momento usted querrá lanzar moscas
más grandes y voluminosas. De hecho, encontré pescadores
que utilizaron continuamente moscas Rabbit gigantescas sobre anzuelos
Nº 2 y 1/0, y pescaron bien. Como la distancia que hay que
alcanzar en la mayoría de los sitios que mencioné
es importante, recomiendo equipos Nº 7 al Nº 9.
LINEAS
Yo pesqué bien en esa primera vez con Shooting Nº 8
y en los años sucesivos con Nº 6, de nueve metros de
cabeza y velocidades de hundimiento Intermedia, II, III, y IV. En
algunas con running Cobra de 20 Lbs, otras con running Flat Beam
20 Lbs. de Cortland, y otra con running Flat Beam 35 Lbs de Orvis,
y también con Running de flote.
En todos los casos utilicé líder "casero"
de 1,50 - 1,70 mts, terminado en 0x (0,28 mm), y no perdí
ninguna trucha por corte.
BACKING
A pesar de que se puede caminar bastante bien en casi todos los
sitios mencionados, las truchas son muy rápidas, y si quieren
sacar línea tienen mucho espacio, ya que en muchos lugares
el río tiene doscientos metros de ancho. Hay que tener al
menos 150 mts de 20 Lbs. Varias truchas me sacaron más de
cincuenta metros de backing, a pesar de que yo las "apuro"
bastante.
MOSCAS
Probé sin éxito varios estrimers largos, flacos y
de colores claros como utilizo en la boca del Chimehuín y
en el Limay, y no tuve ningún pique. Con agua poco limpia
el mayor éxito lo tuve con Rabbit Negras de unos ocho centímetros,
sobre anzuelos Nº 2 y Nº 4. Con agua transparente, parecía
que las truchas se ponían algo más selectivas, porque
mejoraba la cantidad de piques al usar moscas relativamente chicas,
como Trout Especial (parecidas a las W. Worm) sobre anzuelos Nº
4 y Nº 6 de dos centímetros de largo, y Rabbit Negras
o "Rabbit Limay" con anzuelos chicos incluso Nº 8
(con una de estas saqué una Steelhead de 6,200 kg, aunque
reconozco que el anzuelo quedó doblado). Destaco que con
agua muy limpia, parecía que disminuía el éxito
de los pescadores de Cuchara en relación a la pesca con Mosca.
Durante dos horas pesqué un buen lugar con flote, patinando
un "ratoncito" sin resultado.
PROCEDIMIENTO
Los mejores lugares para pescar con mosca, resultaron ser aquellos
que tienen una profundidad media de unos dos metros y aguas tranquilas,
pero que no tienen canal. Allí lanzando perpendicular a la
costa, con la mosca y el líder cayendo correctamente, la
mayor cantidad de piques se produjeron casi de inmediato, aun con
aguas poco transparentes. Esto me hace presumir que las Steelhead
"suben" al ruido que produce la mosca al caer. De acuerdo
a esto, recomiendo lanzar muy bien, y de inmediato obtener control
sobre la
línea. Los tirones "para dar vida" que más
me rindieron, fueron cortos y algo rápidos, pero muy espaciados,
tanto como de dos segundos de espera entre cada tirón.
En los sitios donde hay canales, no se llega al fondo ni con cucharas
ni con un ancla, así que moscas muy lastradas y líneas
demasiado rápidas, en conjunción con lances aguas
arriba para "darle tiempo", traen como resultado la pérdida
de la mosca en el borde del canal, que es como de piedra laja. Es
recomendable tener a mano un afilador, ya que el anzuelo se desafila
seguido.
Solamente en algún lugar donde pude llegar vadeando hasta
cerca del borde del canal, como en la estancia Chikorik Aike, pesqué
bien con la técnica mencionada.
Aunque se que está de más, quiero decir igual que
es necesario saber lanzar bien para tener reales posibilidades.
Estoy convencido de que se dan dos tipos diferentes de pesca en
ambas márgenes de los 20 kilómetros de río
que yo recorrí, en su mayoría aguas arriba del puente
carretero nuevo sobre Ruta Nº 3. Pero no dudo que lo mismo
ocurre en los dos mil metros de costa Sur aguas abajo del puente,
y en menor medida en la propia costa del pueblo. Respecto de nuestra
actividad, yo veo dos comportamientos de éstas truchas bien
definidos en su paso por la zona de Comandante Luis Piedra Buena;
remontan por los canales, cuya profundidad varía de entre
dos y cinco metros, y van ocupando los bajíos costeros y
algo fangosos con profundidades de alrededor de un metro y medio,
y muy cercanos a las orillas. Las que vienen detrás siguen
cada vez más adelante, hasta que ocupan todo el mejor hábitat,
que parece terminar unos veinte kilómetros río arriba
del pueblo. De allí en adelante, entiendo que el río
ofrece muy pocos lugares aptos, por lo que imagino que siguen de
largo.
De acuerdo a éste comportamiento de las Steelhead en ese
sitio, las pescamos con lances muy cortos y casi sin entrar al agua
para no molestarlas, y también con lances largos que alcancen
el canal, generalmente ubicado a distancias mayores de veinticinco
metros.
La mayor cantidad de piques fue alrededor del mediodía. Las
muy pocas veces que fui temprano no tuve éxito, ni tampoco
cuando disminuyó mucho la luz al atardecer.
SEGURIDAD
Con agua alta, generalmente en Febrero y Marzo, hay que tener cuidado
aguas abajo de todas las puntillas de tierra, donde uno se entusiasma
y sigue vadeando en la misma línea paralela al canal o eje
del río. En casi todos los buenos pozones esto los lleva
a una situación donde la profundidad hacia la costa es mayor,
incluso mucho mayor, y deben invariablemente regresar contra la
corriente por el mismo camino. La recomendación es seguir
el contorno de la orilla.
Otra cosa muy importante para tener en cuenta es el horario de las
pleamares, que influyen cambiando en pocos minutos la altura del
agua. O sea que si llegaron vadeando a un sitio elevado, pero tuvieron
que pasar por un lugar con el agua a la cintura, y en ese momento
comienza a subir el nivel, si nadie les avisa y no se dan cuenta
a tiempo, se mojarán. En la zona alejada de la ciudad como
el "Puente Viejo", a unos cuarenta y cinco kilómetros
del mar, el nivel sube normalmente unos veinte centímetros,
mientras en la ciudad sube hasta dos metros. En la estancia Chikorik
Aike no parece subir, al menos no con las pleamares de altura normal.
No quieran comparar la velocidad de la subida con lo que ocurre
en el mar. Aquí deben tener en cuenta que el mar sube avanzando
sobre el río, haciendo de "muro de contención",
y como el caudal del río es importante, el nivel sube como
en un recipiente. El suelo en la mayor parte de los pozones es de
arena, arcilla o musgo, o piedras como "canto rodado"
pero sobre arena muy fina. En este suelo, encuentro que la suela
antideslizante que usamos normalmente resbala mucho, casi que es
contraproducente. Una suela de botas comunes para barro parece ser
mejor.
FACILIDADES
La comunidad de Comandante Luis Piedra Buena es muy atenta y correcta,
y le van a ayudar en todo lo que puedan. Para el pescador con Mosca,
existe un negocio donde se consiguen algunos elementos. Su propietario
es el Sr. Piti Chaparro y es pescador de Mosca y Guía de
pesca. Es una buena persona y no vacila en orientar o ayudar. Su
teléfono es el 02966-15635529.
Yo me alojé en la hostería "El Álamo"
de Mónica y Jorge Velásquez, en la calle Lavalle Nº
20, teléfono 02962-497249 de Piedra Buena.
Como dije, recomiendo (especialmente si no conocen bien) que contraten
un guía, al menos por uno o dos días. Yo conocí
a Mario Zwetzig, quien también es pescador de Mosca, guía
profesional y una buena persona. Su teléfono es el Nº
02962 497688, en la calle Leandro N. Alem Nº 03.
Se puede acampar en el Camping de la Isla Pavón y pueden
informarse en la propia isla, ingresando entre los dos puentes carreteros
de la ruta Nº 3.
Existe también un Camping Municipal muy bonito, pero no tiene
facilidades. Lo mejor es su ubicación, muy próximo
a buenos lugares de pesca.
FINALMENTE
No pesque sin permiso. No mate las truchas a pesar de que pueda
hacerlo, y de que muchos lugareños lo hacen. Demos el ejemplo
firmemente en este sentido. Tenga en el chaleco una cinta de "costurera"
de material plástico para medir la longitud y la circunferencia.
El peso en kilogramos lo puede calcular multiplicando largo X Circunferencia
X Circunferencia, dividido sobre 28906.
Dedique suficiente tiempo para devolver sana y fuerte a cada trucha,
no la "deje ir" inmediatamente de pescarla, al menos necesita
unos cinco minutos para que se vaya segura. Téngala de cabeza
contra la corriente. No le toque las agallas. El mejor método
que yo encontré es introducirle el pulgar en la boca, mientras
con la otra mano la tengo de la cola. Al tener la boca abierta parece
que se "oxigena" mejor. De ninguna manera la tome de tal
forma que le impida abrir la boca.
No deje ni el mínimo desperdicio botado, guarde toda la basura.
En el hotel o en el Camping tiene donde dejarla. Más bien,
recoja todo lo que encuentre, especialmente verá bastantes
botellas de vidrio rotas.
Si lleva bote, tiene que presentarse en Prefectura al menos al llegar.
Le exigirán licencia de timonel y todos los elementos de
seguridad.
Para la mayoría de las personas de la localidad, la pesca
de truchas es una actividad muy nueva, y más la pesca con
Mosca. Ellos no saben de "rotación" ni de las costumbres
propias de los pescadores deportivos. Más bien se quedan
en un sitio y no se mueven en horas. Si usted se acerca mucho, es
posible, de acuerdo a la tradición en esa zona, que piensen
que usted los está molestando, ya que la costumbre es de
no acercarse a menos de veinticinco metros de un pescador, lo cual
fue parte del reglamento de la fiesta de la trucha. Lentamente hay
que ir enseñando con el ejemplo. Si observa contravenciones,
avise al Sr. Jorge Uhrig al teléfono 02962-497348, celular
02966 15639041. El Sr. Uhrig es además un experto que no
vacilará en ayudarlo.
Si observa truchas anormales, con defectos o enfermas, o especialmente
si pesca Salmón Chinook o cualquier especie diferente de
las Steelhead, Percas o Truchas de Lago (Cristivomer Namaycush),
también conocidas allí como "Boconas", avise
a los Sres. Luis Pellanda o Patricio Fernández, al teléfono
en Puerto Santa Cruz Nº 02962-498081.

El
autor, muestra una hermosa Steelhead recién entrada al río
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