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LANZAMIENTO (contra el viento)
Para lanzar una mosca contra el viento, no existen equipos especiales,
ni cañas o líneas mucho mejores que otras, tampoco técnicas muy
diferentes de las que conocemos. ¿Podemos entonces hablar de Lanzamiento
contra el Viento en particular?.
Sí, sin duda. Lo que ocurre a mi entender, es que la mayoría de los
pescadores tomamos costumbres de lanzado, he incluso de armado y
preparación del equipo, que no son todo lo adecuadas que podrían ser
para lanzar contra el viento.
Yo diría que, la diferencia entre pescar
con mosca contra un viento digamos “Moderado” de unos 15 – 20 Km/hora, o
no poder hacerlo, radica en una sumatoria de cambios, tanto en la forma
de preparar el equipo como en la técnica de lanzado.
Generalmente, si quisiéramos pensar en las
fuerzas que se originan al mover un objeto sólido dentro de un fluido
(como sería la línea de Mosca en el aire), imaginamos algo abstracto, y
tal vez, le restamos importancia. Es posible que tendamos a ignorarlas
porque toda nuestra vida se desarrolla dentro de este medio fluido, y
estamos acostumbrados a convivir con estas fuerzas.
Pero, muy por el contrario, y
especialmente en cuestiones de lanzamiento de Pesca con Mosca, debemos
pensar que, en ciertos momentos cuando la línea se mueve a alta
velocidad, se crean fuerzas extraordinarias que afectan
considerablemente el lanzamiento, incluso y en ciertos casos, el aire
tiende a comportarse como un sólido.
Podemos decir que cuando el objeto que
perturba el fluido tiene mucha sección en relación con su longitud (como
un auto por ejemplo), la mayor fuerza se genera en el choque con el
fluido (Lift), y en cambio en una línea como las que nos ocupa, esa
fuerza es despreciable, pero debido a la longitud, cobra mucha
importancia el arrastre por fricción (Drag).
Desde siempre, es decir desde que comencé mi vida laboral, he trabajado
en los pozos de petróleo introduciendo cables de acero con conductor
eléctrico en su interior. También me he relacionado mucho con pozos en
surgencia de fluidos mientras introducíamos o manteníamos el cable
dentro de la tubería.
Cuando se planifica bajar un cable de
acero dentro de una tubería, uno de los parámetros que más se tiene en
cuenta, porque afecta sobremanera, especialmente en pozos de gran
profundidad, es la fuerza que, por fricción (drag) vamos a tener que
hacer para levantarlo desde el fondo.
Ésta fuerza de fricción, está afectada
directamente por las curvas de la tubería, que aumentan
considerablemente el arrastre del cable, a tal punto que en algunos
casos podría ser que baje sin inconvenientes, y luego no se lo pueda
subir. Pero el
mayor problema técnico que he encontrado en los trabajos de cable, es
sin duda introducir y mantener el cable mientras que desde el pozo,
surge algún fluido por la tubería, o también, en los casos inversos en
los que se bombea algún fluido hacia la formación.
Dentro de la comparación que nos ocupa, donde la fricción del aire con
la línea de Pesca de Mosca, consume una gran parte de la energía que
somos capaces de darle, puedo citar que, un flujo de gas equivalente a
unos 100 metros por segundos de velocidad, puede ejercer en el cable de
acero, una fuerza de arrastre por fricción, del orden del 25 % de su
peso.
Si tenemos en cuenta que nuestra línea, puede superar velocidades del
orden de 40 metros por segundo, entendemos que la fricción del aire es
importante. Sin embargo, la importancia es mayor aun si consideramos
que, en los cálculos, el coeficiente de fricción que se utiliza para el
cable, es el doble del que se utiliza para un alambre, debido solo a la
diferencia de rugosidad por la nervadura propia del cable.
Con esto quiero resaltar, la importancia
de estirar siempre las líneas antes de pretender lanzar, y muy
especialmente contra el viento.
Otro inconveniente que origina la
rugosidad y las protuberancias de una línea que ha sido mal arrollada y
no se ha estirado correctamente, son las desviaciones de su trayectoria,
que el aire perturbado a alta velocidad, introduce modificando la
trayectoria y creando curvas indeseadas.
Con relación a las correcciones que
recomendamos hacer en el lance contra el viento, podemos mencionar al
menos tres, y en orden de importancia son;
1°)-Hacer el doble tirón (Double Haul) más efectivo.
2°)-Usar la gravedad a nuestro favor (No
en contra, como generalmente se ve).
3°)-No crear curvas en ninguno de ambos
planos.
En la ejecución del doble tirón, existe una forma (única forma) de
lograr que, si la mano de la caña se mueve digamos 0,80 mts hacia
delante, mientras la mano de la línea se mueve una distancia
aproximadamente igual, pero hacia atrás, la carga sobre la línea que
está en el aire se acercará a 2,30 metros de desplazamiento. Sí, aunque
parezca poco creíble es así, pero para que esto se de, es imprescindible
que; Ambas manos se muevan en direcciones absolutamente opuestas, algo
que muy contadas personas hacen, y que ambas manos se encuentren en un
plano muy similar (a la misma altura), algo que tampoco se acostumbra.
Generalmente el pescador mueve la mano de la línea, en pequeños tirones
hacia abajo y he visto casos en los que realiza el tirón hacia abajo y
adelante, lo que lo hace ineficaz.
Observando el movimiento hacia delante (Forward
Cast), el tirón hacia abajo es válido, pero solo hasta que el pasa-hilos
de guía (que es el eje de pivote del doble tirón) pase hacia delante de
la persona. A partir de ese punto, tendría mucha mayor importancia si la
mano llevara la línea hacia atrás, y mucho mejor, si lo hace alto, ojala
en el mismo plano del pasa-hilos. Esto se consigue desplazando la línea
por la axila.
Definiendo el movimiento que consideramos más efectivo durante el lance
hacia delante, la mano debe tomar la línea a la altura de la cara de la
persona y comenzar el movimiento al mismo momento que la caña comienza a
desplazarse hacia delante, en una dirección hacia abajo y afuera, que
lleve la línea hacia atrás muy cerca de la axila y hasta estirar
completamente el brazo detrás del cuerpo. Se completa este doble tirón,
dejando escapar la línea al final del recorrido del brazo, lo que
debería coincidir con el final del recorrido de la punta de la caña.
Como mencionamos antes, de esta forma
damos más velocidad a la línea, pero además, mantenemos la aceleración
hasta el final, lo que consigue mantener la carga en la caña hasta
completar su recorrido, impidiendo que por descargarse antes, envíe la
línea en una dirección alta y generalmente, con una curva vertical (Loop)
muy abierto.
Con referencia al segundo punto mencionado, podemos asegurar que,
generalmente, el pescador lanza hacia delante con la línea estirada
detrás de él, en un plano más bajo que por donde va a pasar la puntera
de la caña. Si entendemos la línea como una sucesión de puntos, y
aceptamos que cada uno va a pasar por donde pasó el precedente, vemos
que toda la línea que está en el aire, cuando la empujamos hacia
delante, va a “subir” hasta la altura por la que se mueve el extremo de
la caña. Esto, que puede parecer inofensivo, cobra otra dimensión cuando
sabemos que, por ejemplo y para una línea N° 7, son 13 o 14 gramos que
la caña debe desplazar hacia arriba unos tres metros en, tal vez, una
fracción de segundo.
¿Cuánta energía se
pierde en este movimiento?. Ahora bien, ¿Podemos evitarlo? Sí, sin duda.
Teniendo en cuenta que el viento nos ayuda
a lanzar la línea hacia atrás (Back Cast), solo debemos aprovechar ésta
situación y guiarla con un ángulo elevado. Luego, al lanzarla hacia
delante, no solo evitaremos gastar la energía que mencionamos antes,
sino además y si hemos conseguido ponerla en un plano suficiente alto,
la gravedad jugará a nuestro favor acelerando el movimiento hacia
delante en una dirección ligeramente más baja.
Si tenemos en cuenta además que, es normal
encontrar los obstáculos altos detrás de nosotros, yo propongo que, en
las prácticas y en los lances de pesca, tomemos como costumbre lanzar
siempre hacia atrás con un ángulo alto, formando un plano inclinado más
alto atrás que adelante.
Es conveniente aclarar que, una línea que se mueve hacia atrás en un
plano fuertemente inclinado, donde la mosca alcanza tal vez unos 6
metros de altura, en el lance hacia adelante, si la línea siguiera esa
trayectoria natural, la mosca tocaría el agua a unos 10 – 12 metros
delante del pescador. Para evitar esto, es necesario introducir una
modificación a la trayectoria, imprimiéndole a la línea un empuje hacia
delante, pero horizontal al suelo. Este cambio de dirección en el plano
vertical, es más fácil de conseguir cuanto más balanceada (equilibrada)
es una línea.
El tercer punto se refiere a aquellas curvas indeseadas que creamos con
el movimiento de la caña. Cuanto más derecha se desarrolle una línea en
su trayectoria, más derecha va a moverse en la dirección contraria.
Cada curva tanto vertical como horizontal,
origina un gasto de energía, ya sea por realizar un recorrido más largo,
como por el aumento de la fricción y por supuesto, porque no se suman
las fuerzas de energía cinética de cada punto de la línea (energía de
una masa en movimiento).
Luís H. Aracena
Septiembre de 2001
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